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domingo, 1 de enero de 2012

Recuento de actividades Comunidad CREE 2011

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José Suazo Navarro
Cada fin de año (y comienzo de uno nuevo) invita a recordar 
y recorrer lo vivido, 
proyectándonos al futuro 
con la certeza de que SÍ es posible... 
...“Vivir la Plenitud de Vida que invita el Reino de Dios 
y su Justicia,
que es para todos y todas.”
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“Qué implica ser Comunidad de Reflexión 
y espiritualidad ecuménica?”

Comenzamos las actividades de este año 2011 con un Retiro, el domingo 27 de febrero, en la “Casa de La Palabra” perteneciente al Centro Bíblico Claretiano (CEBICLAR), allí  reflexionamos acerca de lo que significa actualmente para nosotr@s  “ser  comunidad”,  también acerca del significado de la “reflexión” como elemento integrador. Reflexionamos igualmente sobre lo que significa en estos tiempos la  “espiritualidad cristiana”. Finalmente quisimos ahondar también en las implicancias que tiene para nosotros el definirnos como una comunidad “ecuménica”.
Nuestro amigo Sergio Jeria preparó una memoria de este motivador retiro (ver memoria publicada) …

martes, 25 de octubre de 2011

Discurso Universidad de Stanford durante la apertura del curso de 2005. Steve Jobs


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Steve Jobbs
Tengo el honor de estar hoy aquí con ustedes en su comienzo en una de las mejores universidades del mundo. 

La verdad sea dicha, yo nunca me gradué. 
A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria.

Hoy les quiero contar tres historias de mi vida. 
Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre “conectar los puntos”.

Dejé la universidad de Reed (Portland, Oregon) tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo.
Entonces, ¿Por qué lo dejé?

jueves, 31 de marzo de 2011

Testimonios CREE; Hernán Zapata-Thomack

“Los CREEistas están vivitos y coleando”

        –“¿Alo? ¿Quién es?” pregunté. Ramón (Orostizaga), me contestó: –“Hernán, un amigo tuyo te quiere saludar. Espera un poquito.”   –“Okaaay.” “No problem.” “Puedo esperar” respondí…   Al otro lado del teléfono escuché una voz alegre que pude reconocer “al tiro”           –“¡Soy yo, Víctor!” “Te estoy hablando desde Los Ángeles (California).”     –“¡Oooh! ¡My Goood!... “¡Que milagro!…” fue lo primero que se me vino a la mente… Realmente era una sorpresiva conversación que no teníamos con Víctor Rey por más de 15 años… Ese pequeñito saludo pero significativo hace tres años atrás me conectó con el quehacer del CREE y la FTL nuevamente…  (Un poquito más adelante seguiré compartiendo de esta llamada). Como resultado de ese encuentro, ahora tengo la extraordinaria oportunidad de saludar al CREE y sus CREEistas en sus 28 años de vida en el contexto del aniversario número 40 de la FTL Continental.     
        En segundo lugar, también me gozo mucho en el Señor en recordar tanto a los CREEistas fundadores: Víctor Rey, José Suazo, Roberto Parra, Plinio Sepúlveda, Omar Cortés, Elías Burgos, Pedro Puentes, Sergio Jeria, etc. como a los CREEistas protagonistas hasta cuando yo estuve en Chile en 1996: Oscar Pereira, Humberto Lagos, Arturo Chacón, Humberto Casanova, Wout Van Laar, Oscar Corvalán, Josué Fonseca, Titus Guenther, Gaye Mercier, Tjeer de Boer, John Cobb, Michael Crowley, Siegfried Sander, Renato Espoz, Sergio Ojeda, Daniel Campos, Juan Villavicencio, Daniel Lobos, Darío Salas, Pedro Pinto, David León, Ricardo Tucas, Hernán Salinas, Iván Alvarado, Roberto Aguayo, Hugo Ávila, Guillermo Godoy, Francisco Retamal, Raul Pinto, Javier Castro, Catherine Pérez, Job Islas, Jorge Sobarzo, Tito Zabala, David Muñoz, Alfredo Veloso, David Reyna, Paulina Barrera, Rubén Cifuentes, Luis Valdés, Sergio Liempi, Rudith Huito, Leónidas Salazar y otros amigos y amigas.
        Adicionalmente, me alegra revivir el granito de arena con el cual cada uno de los CREEistas (mencionados arriba) han contribuido para edificar juntos lo que es el CREE hoy.  Personalmente, debo reconocer como CREEista, que lo que he llegado a  ser en mi vida es gracias a mi paso de 13 años ininterrumpidos por CREE, en el cual no solamente yo me pude enriquecer de todos ustedes, sino que…
“…todos crecimos juntos en comunidad al aprender los unos de los otros.  Especialmente, valoro el acercamiento hermenéutico multidisciplinario en el que todos nosotros participamos a través de nuestros talleres mensuales, conferencias, foros, mesas redondas, simposios, retiros espirituales, encuentros, paneles, y otro tipo de eventos.”  

        En el presente, me deleito ver en la página web del CREE nuevos CREEistas que han tomado la posta y han seguido adelante.  Así me lo confirmó Víctor.  En nuestra conversación que tuvimos en el 2008, le pregunte por CREE… El respondió: –“Todavía funciona”                  –“¡Ohhh!” exclamé con alegría, y agregué, –“Como nunca escuché nada del CREE desde que salí de Chile, pensé que había muerto.”  –“¡Nooo!” Víctor me corrigió: –“El CREE esta vivito y coleando.” Pues, así lo evidencia el portal del CREE con los inspiradores testimonios de CREEistas que han participado desde un comienzo hasta hoy día. 
        Agradezco también a los CREEIstas miembros fundadores que después de 15 años de ausencia del país y de este, no solamente me recuerden amablemente sino que generosamente me reconocen por haber participado –por la providencia de Dios- como uno de los fundadores que pusimos la primera piedra del CREE.  Además, el Señor me dio  el privilegio de servirles a ustedes como coordinador CREE entre años 1995 y 1996, esto es porque después tuve que ir a estudiar a Suiza.  Nunca me imagine ser coordinador pero sucedió porque Víctor Rey había salido primero a estudiar a Bélgica y más tarde Omar Cortes fue a estudiar a Canadá, entonces me pidieron que diera continuidad al liderazgo del CREE.   Aunque participe como CREEista desde su fundación en 1983 hasta 1996, por incansables 13 años no creo que ese hecho me haga merecedor de sus halagos.  De todos modos, recibo con mucha humildad sus reconocimientos.      
        Además, CREE está cooperando con este mismo proceso en el resto de América. Les digo esto porque cuando Ramón me dijo; –“Un amigo te quiere hablar” y le prestó su teléfono a Víctor, se estaba haciendo en Los Ángeles (Fuller Seminary), la Asamblea de la FTL, en la cual Omar Cortés terminaba su periodo como Secretario General y Víctor comenzaba su presidencia.  Al final del dialogo, Víctor nos motivó a Ramón y a mí a fundar un circulo de reflexión de la FTL: Me dijo, “Oye, podrían comenzar un núcleo allá en New Jersey.” Y ¡así fue! Junto a Ramón y Guillermo (Godoy) fundamos la FTL en Princeton, New Jersey ese mismo año. Así que ahora, además de CREEistas hemos pasado a ser eFeTeLeistas.
        Quisiera finalizar esta nota con un creativo saludo en honor a nuestro Señor de un CREEista holandés –Profesor y misionólogo Dr. Wout Van Laar,: –“¡¡¡Demos Tres  Gloria a Dios!!!  ¡Un gloria a Dios para Dios Padre!”  Otro “¡Gloria a Dios para Dios el Hijo, Jesucristo!” y el tercer “¡Gloria a Dios al Espíritu Santo!” que han permitido que los CREEistas por casi 30 años han permanecido fieles al  llamado de servir Altísimo en esta titánica tarea del desarrollo de la reflexión teológica en Chile y en el resto de América. 

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Hernán Zapata fue un miembro fundador y coordinador del CREE 1995-1996. Actualmente es el coordinador del núcleo de la Fraternidad Teológica Latinoamericana de New Jersey-New York City. 

   









lunes, 21 de marzo de 2011

Testimonios CREE; Carmen Gloria Rodríguez

Carmen Gloria Rodríguez
Miembro de Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL Chile)
Miembro de Comunidad CREE


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Cuando pienso en  lo que la Comunidad de Reflexión y Espiritualidad Evangélica (CREE), y también la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) (me es difícil separarlas), han significado para mí, no puedo evitar recordar el estribillo de una canción del grupo folklórico  Illapu, que dice:
Vengan a esta fiesta improvisada
hoy está de día la palabra.
// Echen a volar aquellas trampas
que hacen repetir lo que nos mandan//

Y es que para una mujer como yo, que decidió aceptar la invitación de Jesús a  seguirle, en una denominación pentecostal, originaria de gringolandia, en la que contribuyeron notablemente a sacar de mi espalda la pesada mochila con la que me había cargado la vida, pero donde a la vez se encargaron de ponerme otra quizás aún más pesada que aquella, tanto CREE, como FTL, han sido dos espacios tremendamente liberadores en los que he podido descubrir que vivir una espiritualidad basada en la experiencia, y celebrarla, forma parte de mis derechos humanos que habían sido largamente restringidos y reprimidos por la religión institucionalizada.
Tuve la oportunidad de conocer a CREE y a FTL hace unos 6 o 7 años, mientras estudiaba en el Seminario Teológico Bautista y desde ese tiempo, la reflexión seria, informada y multidisciplinaria, unida a la amistad vista como lugar teológico, elementos que se cultivan en ambos organismos, se han constituido en el impulso que me ha llevado a experimentar un proceso de transformación, de lo que vivenciaba como religiosidad, en una espiritualidad que mueve al accionar concreto en pos de una vida buena, a la que todos y todas estamos llamad@s.
Ha sido en el seno de CREE y de FTL donde he podido tomar conciencia de que las religiones surgieron en la historia de la humanidad hace alrededor de ocho mil años, en cambio, la espiritualidad es tan antigua como la propia humanidad y por tanto se constituye en el fundamento básico del potencial desarrollo de una vida en plenitud.
La vida plena que Jesús vino a ofrecernos no se puede conseguir si se vive una espiritualidad tradicionalmente entendida, a través de elementos como el sacrificio y  la negación de si mism@, que se traduce en sólo “vivir para l@s demás”, o una espiritualidad alienada, enajenada de la propia voluntad y las capacidades, sintetizada en expresiones como “Señor, no soy dign@”, y tampoco espiritualizando la realidad en la que estamos insert@s,  para lograr de ese modo, eludir la responsabilidad que tenemos de intentar mejorarla.
La vida plena es posible mediante una espiritualidad que integra la materialidad, la corporalidad, la sexualidad, la amistad, la naturaleza, la acción política, la solidaridad e incluso la muerte, como lugares de vivencia de lo sagrado.
Comprender todo esto me llevó el año pasado a tomar la decisión de dejar la iglesia convencional. Creo que en lo que me queda de vida terrenal, siempre recordaré el año 2010 como el año del gran terremoto, producto del cual, no sólo observé venirse abajo las estructuras físicas (casas, edificios, templos, etc.), sino también, al menos para mí y en mí, se terminaron por desmoronar las estructuras mentales, las construcciones religiosas y las ideas tradicionales acerca de Dios y de la iglesia.
Lo paradojal es que no me siento fuera de la iglesia, al contrario, hoy me siento más integrada que nunca a la familia humana y a toda la creación. Ya no quiero ser evangélica, ni católica, ni ortodoxa, prefiero ser parte de la iglesia cristiana universal uniéndome a otros y otras que sientan la necesidad de “ser iglesia” de otra forma, siendo comunidad alternativa y ecuménica
He escuchado a algun@s cristian@s conservadores decir que siempre que haya dos o más reunidos, la institucionalidad es inevitable, y es muy posible que tengan razón. Pero una cosa es la institucionalidad que oprime y otra la institucionalidad que libera, y para mi, la que he comenzado a vivir en CREE y en FTL es mucho más liberadora que opresora.
Ahora puedo atreverme a hacer mío el siguiente poema del sacerdote Pedro de Casaldáliga
¿Por qué no cambias de Dios?

Para cambiar de vida
Hay que cambiar de Dios.

Hay que cambiar de Dios
Para cambiar la Iglesia.

Para cambiar el Mundo
Hay que cambiar de Dios

Y digo atreverme, ya que hace poco más de un año, si hubiera adherido a este pensamiento, públicamente, como lo estoy haciendo hoy, me hubiera arriesgado a que algunos y algunas intentaran “quemarme” por apóstata (existen variadas formas de “quemar” a alguien, ¿verdad?), porque lamentablemente hay muchos y muchas que no son capaces de aceptar que la idea que tenemos de Dios no es otra cosa que construcción humana, que hemos construido a Dios a nuestra imagen y semejanza en lugar de “vivir” la experiencia de Dios en el seguimiento a Jesús, seguimiento que no puede quedarse a nivel del entendimiento y de la aceptación intelectual, sino también impostergablemente, debe realizarse de maneras materiales y concretas.
CREE y FTL me han ayudado a tener la valentía de “desprogramarme”. Esto ha sucedido porque hemos conformado grupos de amigos y amigas que no practicamos la amistad a la manera tradicional (Aristóteles define la amistad como “una igualdad o semejanza”). Nosotros y nosotras hemos ido descubriendo que la amistad se potencia en las diferencias, en asumirlas y aceptarlas, en los desencuentros y encuentros, en las conversaciones planificadas o improvisadas donde el lenguaje teológico y el coloquial se entremezclan, y en las que a veces hay equilibrio y muchas veces no. CREE y FTL son hogares teológicos, no museos teológicos, y como sucede en todos los verdaderos hogares, no es posible mantenerlos prolijamente ordenados, se desordenan y ordenan, se ensucian y se limpian, en una danza constante, dinámica y liberadora, y todo esto hace de ellos, espacios abiertos a la acción del Espíritu que nos posibilita la transformación mutua.
Termino compartiendo, a modo de invitación,  una estrofa de la misma canción del comienzo
Si quieres hablar del amor
o de la rabia que te abraza
Si quieres cuenta la razón
aquí podemos escucharla.
Hoy día la conversación
ha puesto sus mejores galas
y se ha escapado de la jaula
que la mantiene encajonada.
 
Vengan a esta fiesta improvisada
hoy está de día la palabra…

martes, 1 de febrero de 2011

1. De Circulo de Reflexión y Estudios Evangélicos a Comunidad Ecuménica Alternativa

Continuando con la serie de "testimonios" de miembros de CREE compartimos acá estas reflexiones...

Circulo de Reflexión y Estudios Evangélicos
que ha llegado a ser Comunidad...de Espiritualidad  Ecuménica  Alternativa…
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Quiero compartir algunos recuerdos y reflexiones con mi comunidad…
En marzo de 1983 ingresé al primer año de estudio en el Seminario Teológico Bautista de Santiago. Era un joven provinciano de 19 años, que quería firmemente ser un mejor evangélico…un “bicho extraño”  para mis compañeros bautistas ya que llegué desde otra denominación evangélica con el planteamiento de que no pretendía estudiar para pastor sino iba para estudiar  teología.
Al poco tiempo me di cuenta que iba con más confusiones doctrinales  que certezas, con más ganas de “llegar impecablemente al cielo” que anhelos de que el Reino de Dios se manifestara en esta tierra. Llegaba con mi último curso bíblico “por correspondencia”  aprobado, de Apocalipsis, con las “dispensaciones”  bien aprendidas  y con el apoyo de mi “Biblia Scofield-anotada” bajo el brazo. Mi anhelo era aprender más de la Biblia…había mucho que aprender…
 Allí tuve la fortuna de conocer a un grupo de jóvenes, intelectualmente inquietos,  con preguntas de fondo en cuanto a la fe cristiana, y con aspiraciones de hallar respuestas pertinentes a las vivencias sociales que nos tocaba vivir… ¡¡aspiraciones propias de la juventud!. 
Uno de estos jóvenes fue Víctor Rey, en ese tiempo alumno interno de segundo año (junto a su esposa Jenny).  Víctor tuvo la deferencia de invitarme a participar  en un naciente grupo de reflexión integrado principalmente por jóvenes estudiantes de teología…
Más que por mi capacidad de “reflexión”, o profunda “espiritualidad” creo que básicamente me invitó porque en ese tiempo yo participaba en la denominación Alianza Cristiana y Misionera, (así que no habían muchas opciones, era el único “Aliancista” en el STB) , y así mi presencia ampliaba de alguna manera el espectro inter confesional evangélico-protestante en este grupo… éramos Bautistas (Como Víctor y Omar Cortés), Presbiterianos (Como Elías Burgos  y Pedro Puentes), y un par de Calvinistas escapados de las huestes Aliancistas, como Plinio Sepúlveda (que había estudiado recientemente en el Instituto presbiteriano de la ciudad de Quillota)  y nuestro querido amigo Hernán Zapata alumno en el IECH (Instituto Evangélico de Chile, Presbiteriano), quien ahora está radicado en Estados Unidos. Por supuesto participaban varios amigos más…
Ese mismo año 1983 (junio), nos reunimos en las dependencias del Instituto IECh, de la calle Brasil 153, en Santiago, para constituirnos en lo que llamaríamos CREE:  Que era algo así como “Circulo de Reflexión de Estudiantes…”, que inmediatamente cambiamos a “evangélico” ya que gracias a Dios no fuimos sólo estudiantes sino que contamos con el apoyo de  “hermanos mayores” como Oscar Pereira (profesor insigne del STB), Humberto Casanova (joven y brillante profesor de idiomas en el IECh), Humberto Lagos (Abogado y sociólogo comprometido con la lucha por los derechos humanos en la Vicaría de la Solidaridad) y Arturo Chacón (Sociólogo de las huestes Metodistas históricas y un baluarte incondicional para este grupo todos estos años). Cada uno de ellos, gracias a Dios, nos afinó un poco la brújula, precisamente en esos años de tantas ganas  reprimidas de hacer oír nuestra “voz de los ochenta”. Eran años en que resurgían fuertemente  las “protestas” sociales ante la dictadura militar y nuestras iglesias evangélicas mantenían esa afirmación predominante de que había que “respetar toda autoridad impuesta por Dios…bla , bla bla”. Faltaban canales de expresión, instancias de reunión y reflexión. Faltaban publicaciones orientadoras… faltaba también actitud ecuménica entre los evangélicos.
Creo que gracias al CREE,  tuve el privilegio de vivir en carne propia ese proceso de transformación múltiple, transformación como la que dice Pablo en Romanos 12.1-2;…no conformándonos a este sistema sino buscando la necesaria renovación del entendimiento… 
…Pasé de ser un joven evangélico satisfecho con ser moralmente correcto, a ser un discípulo de ese Jesús que vino a anunciar las Buenas Nuevas del Reino (de los Cielos), que afortunadamente  es lo mismo que el reino de Dios…en esta tierra.. “Hágase tu voluntad en la tierra...”tenía más sentido ahora.    
…gracias a numerosos foros, reuniones  de trabajo, Simposios, paneles y charlas organizadas por CREE…pasé de vivir un evangelio individualista a disfrutar el vivir en la comunidad del Reino, sirviendo, enseñando, compartiendo y reflexionando con amigos, buenos amigos de fe.
…pasé de un tradicional  resentimiento anti-católico-romano a una comprensión de que la ecumenidad es más que una opción… es un imperativo de unidad en la rica diversidad, una necesidad cada día mayor en nuestro país tan “cristianizado”. Afortunadamente  entendí que Dios no es evangélico… es el Dios de la Creación…de toda la creación.
….gracias a muchas reflexiones en esta comunidad CREE aprendí con fundamentos valiosos, que lo espiritual no es lo opuesto de lo físico-material, social  y cultural,  que la espiritualidad se vive aquí y ahora y no en la otra vida “más allá del sol”…que la fe de Israel no es como la dualidad platónica, que nuestra fe judeo-cristiana es mucho más “aterrizada”,  rica e integral.
…gracias a mis buenos amigos de esta comunidad CREE, especialmente Víctor  (a quien tengo el agrado de conocer hace 27 años!)  y  a Cesar(nuestro anfitrión), pude también reintegrarme, luego de una larga ausencia y tras muchos intentos fallidos, a una congregación o comunidad de fe, reintegrarme para vivir la fe en comunidad y disfrutar de la adoración o alabanza luego de cada semana de trabajo..por mi formación y principalmente por mi “deformación teológica” constantemente fui un bicho raro en las iglesias en que participé, siempre con esa actitud crítica hacia la práctica y el liderazgo cristiano-evangélico.
…Con los años aprendí también que la gracia verdadera es cara…
El Señor, que siempre es bueno con nosotros, me “regaló” un aguijón, como al apóstol Pablo, una enfermedad crónica llamada CIDP (Poli neuropatía desmielinizante inflamatoria crónica),, que para mí es algo así como una silla de clavos, que al incomodar siempre me “ayuda” a recordar la humildad, la dependencia…la fragilidad de la naturaleza humana; que gracias a Dios somos como vasijas de barro en sus manos(2ª Co. 4.7)
… pero más que nada me recuerda cada día que “todo–lo-puedo"…no en mi, ni  por mis méritos, sino ustedes saben… todo lo puedo “en Cristo que me fortalece”(Flp. 4.13) …no es que pueda “un poquito”, o “a veces”, o “solo una parte”…sino todo. Porque en él, “…cuando soy débil entonces soy  fuerte” (2ª Co. 12.10). Y créanme que cada día soy literalmente débil…pero  a la vez completamente  fuerte.    
…también aprendí en esta comunidad, que el orgullo  impide la vivencia auténtica de la espiritualidad, que los errores cuestan caro, que el tiempo (perdido) es valioso y no se recupera… aunque ciertamente  volver al Camino es posible y se puede retomar…no empezando todo de nuevo, sino  humildemente desde el punto de reencuentro…sabiendo que aunque los errores cuestan caro el precio ya fue pagado, tanto mayor la deuda mayor es la gracia… gracia cara, de la buena, no esa que aparece en ofertas  proselitistas, sino aquella que se recibe como regalo inmerecido, en la intimidad espiritual con un Dios tremendamente generoso  y sabio, que siempre está mucho más allá de ese lugar en que creemos haberlo ya  encontrado …
Hace 27 años tuve el honor de ser parte de los inicios de este “Círculo de reflexión y espiritualidad evangélica” que con los años, con sabiduría, con  oración  y  respondiendo acertadamente a los signos de los tiempos, ha llegado a ser una  “Comunidad ecuménica alternativa” (en mi caso incluso terapéutica),  de la cual gracias a Dios sigo sintiéndome gratamente participante…por eso y con gratitud…
“Les aseguro que quien cree tiene vida plena” (Juan 6.47)
Un abrazo…
José Suazo Navarro
Santiago, 10 de diciembre de 2010

miércoles, 26 de enero de 2011

Testimonios CREE...Sergio Jeria


Notas de mi caminar en el CREE
Sergio Jeria C.

Conocí a Cristo en una pequeña iglesia bautista de la ciudad de Talagante a los quince años, pero mi crecimiento cristiano lo experimenté en una congregación pentecostal. Ingrese a la Universidad de Santiago en 1978 a estudiar Licenciatura en Educación en Castellano. Fue en este contexto donde me desarrolle como líder estudiantil del Grupo Bíblico Universitario (GBU): Esta experiencia fue vital en mi desarrollo cristiano, pues la comunión interdenominacional, la fe pensada en un contexto más amplio que las cuatro paredes de la iglesia y las convicciones de fe, permitieron una visión más amplia de la vida cristiana y el inicio de una conciencia reflexiva más profunda del Evangelio y su praxis.
En esos días Chile vivía momentos difíciles en su contexto social y político. Las universidades hacían su tarea con rectores delegados y con vigilancia de organismos militares, lo que daba un cariz terrorífico a todo lo que se pudiera hacer y decir en contra del gobierno de turno. En este ambiente desarrollábamos nuestra misión de testificar de Cristo a los estudiantes.
Fue en medio de esta realidad, que muchos comenzamos a preguntarnos qué decía nuestra fe y la Palabra acerca de esta contingencia. En el GBU palpitaba en muchos estudiantes el llamado a buscar respuestas ante un panorama tan candente. Las conversaciones después de las reuniones de núcleo en las facultades y escuelas no hacían otra cosa que proyectar dudas, inquietudes y preguntas sin respuestas claras.
En 1981 llegará al GBU de Santiago como obrero asesor Víctor Rey. Lo menciono porque su liderazgo fue trascendente para la generación de estudiantes de ese tiempo. Entre ellos estaban Magaly Herrera, Pedro Pinto, Hernán Zapata, Daniel Varela, Juan Cerda, Manuel Muñoz. Todos anhelábamos un espacio y un tiempo para desarrollar la comunión y la reflexión.
Ese tiempo y ese espacio germinó el sábado 4 de junio de 1983 en una de las salas del Instituto Evangélico de Chile (IECH) ubicado en Avda. Brasil. Allí fuimos convocados estudiantes de instituciones teológicas y universitarias. Provenientes del GBU estábamos Hernán Zapata y quien escribe.
John Stoft en uno de sus libros señala que “la vida cristiana es un peregrinaje constante, donde nuestras ideas erróneas se modifican y nuestros conceptos equivocados dejan lugar a convicciones verdaderas y profundas, nuestra gran ignorancia comienza a aminorarse”. El caminar en el CREE ha sido de esta clase de peregrinaje. La reflexión teológica, el dialogo, la comunión y la amistad han sido notas distintivas del quehacer en el CREE.
Estudiantes, profesionales, profesores de teología, hombres y mujeres laicos han aportado a la investigación, la docencia, la acción social, las labores pastorales y la misión de la Iglesia desde una perspectiva evangélica y en dialogo ínter-confesional buscando respuestas e intercambiando ideas en un clima de hondo respeto.
Temas como la responsabilidad social y política de la Iglesia , la misión integral, la misión y la Biblia, el Evangelio y el Reino de Dios, la pena de muerte, son solo algunos de los tópicos abordados en la agenda del CREE en todos estos años. Cada época histórica nos ha desafiado a pensar nuestra fe en medio de los conflictos que plantea la post modernidad. Con un secularismo que avanza y una iglesia evangélica que en algunos casos entrega un Evangelio espurio con una carencia de trascendencia; preocupado del exitismo y la prosperidad como fin último.
Esta situación hace más pertinente la misión del CREE donde nuestra fe es confrontada con las realidades que nos entrega el mundo hoy. El CREE en estos 27 años ha contribuido a forjar una generación de creyentes para los cuales creer es también pensar y adorar es también reflexionar y la historia del pueblo evangélico juzgará su real aporte a la Iglesia chilena.
No quisiera dejar pasar un signo de nuestra identidad como CREE. Quienes formamos parte de esta Comunidad de Reflexión concluimos que después de tantos años, como lo expresa el pastor Siegfried Sander en una de nuestras reuniones:” lo que permanece en la superficie de todo es la amistad”.
Al mirar atrás, muchos reconocemos la riqueza de las discusiones, el compromiso de vivir un Evangelio más auténtico y la sana camaradería forjada sobre los cimientos de una amistad genuina.
Al finalizar, quisiera honrar al Señor de todas las cosas, que con la luz de su Espíritu nos ha permitido recorrer un camino de 27 años junto al CREE.”A ti Señor, a ti no a nosotros, la honra y la gloria”.


Santiago, diciembre 9 de 2010

domingo, 23 de enero de 2011

Testimonios...Danica Roki


Carta al CREE,  10  de diciembre 2010.




Danica Roki










Estimados:

Gracias amigos y amigas por recordarnos desde la distancia, aquí va una pequeña reflexión de lo que ha significado el CREE en mi peregrinaje:

El CREE para mí ha sido un elemento complementario en mi camino espiritual. Ser miembro de una iglesia no fue suficiente para crecer en los diferentes aspectos de la vida. La sed de aprender más hace que un peregrino(a) busque más allá de las cuatro paredes de la iglesia el verdadero significado de conocer a Jesús y dejar que El sea parte integra de nuestra vida y de nuestro quehacer diario.

Lo interesante del CREE, es que este es un grupo de amigos y amigas que tienen muchas cosas en común, pero una destaca por si sola: su espiritualidad. La diversidad del CREE está en su espiritualidad, y no en las cosas del mundo (aunque del mundo somos). Es el antojo de seguir creciendo sabia y espiritualmente mente en comunidad, en la unión con otros y otras que nos hacen vernos en el espejo de la vida y reflexionar en el cómo la enfrentamos diariamente.

El CREE es una oportunidad para dejar de mirarse el ombligo y mirar hacia el frente y alrededor nuestro. Darse cuenta que el mundo tiene distintas aristas y es aquí donde el CREE cumple una función especial en nuestras vidas, nos invita a caminar juntos y juntas en nuestra diversidad, apoyándonos los unos con los otros en amor fraternal como lo hicieron los discípulos de Jesús (aunque uno se halla arrancado con los tarros!!).

Por lo anterior, yo creo que el CREE es un buen lugar para llegar al Padre. Recordemos lo que dijo Jesús en Juan 14:6: nadie llega al Padre sino por mí. Por esto, el CREE es una invitación para conocer al Padre en todo lo que Jesús hizo, y nos sirva de ejemplo para darnos cuenta de cuan bendecidos estamos por el Dios Trino.

Reciban todos y todas un abrazo fraterno desde las heladas tierras del norte.

Danica
Coordinadora CREE
2003-2004