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jueves, 14 de abril de 2011

Dicen que soy comunista…

Por Darío A. López Rodríguez
En los últimos días he leído correos electrónicos en los cuales a los ciudadanos evangélicos que hemos circulado una Carta Abierta sobre las afirmaciones públicas de un candidato vinculado al fujimorismo, se nos acusa de ser “comunistas evangélicos”. En realidad no me llama la atención esta reacción. Es la típica forma de actuar de quienes carecen de argumentos políticos, se escudan en un lenguaje religioso y no se atreven a discutir políticamente sobre la posición partidaria que han asumido como una cruzada religiosa.
¿Es cuestionable asumir una práctica o tener una opción política coincidente con las ideas cercanas a aquello que se conoce como la izquierda? ¿Es más bíblico, más evangélico, más coherente con los principios del reino de Dios, ser de derecha, especialmente la del sector que avala la corrupción, justifica crímenes de lesa humanidad y llama a la violación de los derechos humanos un “costo inevitable”? Parece que de eso se trata, es decir, de afirmar que la única posición política válida para un evangélico es ser de derecha. Esto explica por qué se descalifica a quienes se atreven a levantar la voz, etiquetándoles como “comunistas evangélicos”.
Para que no sigan especulando aquellos que seguramente se sentirían más cómodos en las filas del Opus Dei, Sodalitium Christianae Vitae o el partido Republicano, enumero varias de las preocupaciones sociales y políticas que moldean mi compromiso ciudadano y que me han llevado a insertarme en el mundo de los pobres de la tierra hace más años de treinta:
1.    Defensa irrestricta de los derechos humanos de los sectores sociales históricamente marginados y excluidos, particularmente niños, adolescentes, mujeres maltratadas y todos los que viven en pobreza extrema.
2.    Lucha activa no violenta contra el escándalo de la pobreza y de la pobreza extrema que afecta a miles de ciudadanos y, entre ellos, a decenas de evangélicos.
3.    Cuidado por el respeto y la protección del derecho de las comunidades andinas y de los pueblos de la amazonía a poseer la tierra de sus ancestros.
4.    Oposición no violenta a la depredación abusiva de los recursos naturales no renovables y a la contaminación del medio ambiente por parte de los grandes consorcios mineros, petroleros y madereros.
5.    Exigencia de que el Estado regule las tarifas de los servicios públicos, invierta en una educación de calidad, proteja los derechos laborales y salvaguarde los recursos que pertenecen a todos los peruanos.
6.    Defensa de los derechos del no nacido y de los niños que se encuentran en una situación de riesgo permanente en la zona andina, la amazonía y los cinturones de pobreza que rodean las ciudades.
7.    Cuidado integral de la familia, proveyéndoles todo lo necesario para que su calidad de vida sea digna de seres humanos, a quienes las instituciones vinculadas al Estado y la sociedad están llamadas a defender en todo tiempo.
Podría seguir enumerando los hilos que tejen mi compromiso ciudadano; sin embargo, creo que con lo expuesto basta. ¿Estas preocupaciones sociales y políticas me ubican en la izquierda política? Si es así, entonces, ¡si soy de izquierda y a mucha honra! ¿Es un pecado? No lo creo, porque ser de izquierda no es lo mismo que ser comunista, ateo o un lobo disfrazado de oveja.
Lima, 7 de abril del 2011

* Dario Lopez es pastor de la Iglesia de Dios en Lima Perú, ex Secretario General del CONEP y ex Secretario General de AGEUP. Miembro de la FTL.
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Tomado de:  http://ftl-al.org/

miércoles, 6 de abril de 2011

LA FTL , EDIMBURGO, CLADE V y LAUSANA III (2ª parte)


Una caminata de 40 años con encuentros y desencuentros


Víctor Rey


 ¿Y LAUSANA?

Hasta hace un  tiempo era común concebir la misión de la Iglesia como solamente predicar y aumentar las membresías de las congregaciones.  Los seminarios e institutos bíblicos existían fundamentalmente para preparar en esa dirección, sin importar la situación histórica concreta en que se desarrollaba la Iglesia.  Existía un marcado divorcio entre la palabra y la acción, la fe y las obras, la doctrina y la práctica, la evangelización y la responsabilidad social.

Todo esto está cambiando.  Al menos un sector de la Iglesia ha tomado conciencia de que la misión de la Iglesia es integral y tiene que ver con el discernimiento de la voluntad de Dios y la obediencia a ella en el contexto donde Dios lo ha puesto asumiendo todos los riesgos y desafíos que esto implica, pues la Iglesia está llamada a encarnar el Reino de Dios en medio de los reinos de este mundo.  El evangelio no deja otra alternativa.

Por lo tanto la dimensión social del evangelio debe ser recuperada plenamente en América Latina, pues no ha sido suficientemente vivida ni expuesta en el pasado más reciente.  Una fuerte corriente evangélica en América Latina ha venido redescubriendo este valioso aporte.

El Pacto de Lausana ayudó a la comprensión de esta misión.  En Lausana, Suiza,  1974, se avanza hacia la reformulación de una posición evangélica, fiel a la Palabra de Dios y atenta al contexto social, que desemboca en la misión integral de la Iglesia.  Uno de los promotores de este documento, en nuestro continente ha sido la Fraternidad Teológica Latinoamericana quién ha tratado de incorporar esa dimensión integral a la búsqueda de una teología que contenga firmeza doctrinal, celo evangelistico y sensibilidad social.

Creo que El Pacto de Lausana ha pasado a la historia como el documento más importante del mundo cristiano evangélico del siglo pasado. Este documento puso a la evangelización dentro del amplio contexto de la naturaleza del evangelio de la vida y misión de la Iglesia y va mucho más allá de una típica declaración evangélica y muestra que la evangelización bíblica es inseparable de la responsabilidad social y política, el discipulado cristiano y la unidad de la Iglesia.

Ya hace algunos años René Padilla escribió en la Revista Misión, que El pacto de Lausana eliminó la dicotomía entre evangelización y la responsabilidad social.  También  la dicotomía entre la evangelización y el discipulado cristiano. Y entre la evangelización y la unidad de la Iglesia.  En resumen decía que el mayor logro teológico del Congreso de Lausana fue clarificar el significado y la naturaleza de la misión de la Iglesia.  En este documento la evangelización es central, pero no ya concebida en términos de un activismo eclesiocéntrico sino en términos del medio que Dios usa para colocar la totalidad de la vida humana bajo la soberanía de Jesucristo.  Se ve a la Iglesia no sólo como “el instrumento que El ha diseñado para la difusión del evangelio”, sino también como una nueva comunidad que está “en el corazón mismo del propósito cósmico de Dios.”

A quince años de haberse realizado al primer Congreso de Evangelización en Suiza, en julio de 1989, el Comité de Lausana congregó en Manila, Filipinas a más de 3.000 representantes de la Iglesia Evangélica Mundial, de 170 países, para reflexionar sobre el tema: “Proclamar a Cristo hasta que venga.  Un llamado a toda la Iglesia a llevar todo el Evangelio a todo el Mundo.” Fue el segundo congreso de Lausana. 

Durante los 15 años que separaron ambos congresos, se efectuaron algunas consultas en torno a temas como El Evangelio y la Cultura, La Evangelización y la Responsabilidad Social, el Estilo de Vida Sencillo, el Espíritu Santo y la Conversión.  Esas reuniones y sus informes ayudaron a desarrollar el pensamiento del movimiento de Lausana.

Resultado de dicho encuentro fue el documento conocido como El Manifiesto de Manila.   Ese documento recogió el pensamiento de quienes tuvieron a su cargo las representaciones públicas, los talleres, las reflexiones por países y regiones, y las sugerencias y recomendaciones planteadas por los asistentes.

Los organizadores dijeron que El Manifiesto debería leerse bajo la luz del Pacto de Lausana, así se podría entender la dirección, los énfasis y los alcances de Manila II.  También dijeron que El manifiesto debería ser entendido en el contexto del tema y el momento del Congreso y de la preocupación fundamental del movimiento de Lausana que era un compromiso con la Proclamación de Jesucristo hasta su retorno.  Y por último el documento se presentaba como un Manifiesto, es decir una integración de convicciones, resoluciones y motivos.  Se entendía como un documento con declaraciones con mira a ser estudiadas, examinadas e implementadas.  La idea era usar ese documento como un instrumento de movilización para la Iglesia.

Al parecer El Manifiesto de Manila no llegó a ser para las iglesias lo que sus promotores deseaban, y ha pasado sin pena ni gloria, hoy es desconocido por las iglesias y no tuvo la importancia que sigue teniendo El Pacto de Lausana.

Del 17 al 24 de octubre del 2010 se realizó en Ciudad del Cabo, Sudáfrica el III Congreso Mundial de Evangelización, bajo el lema: “En Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo.” (2 de Corintios 5.19).  A este mega evento asistieron más de 4.000 personas que vinieron de 198 países.  Según uno de los ejecutivos de Lausana, dijo que era “la asamblea evangélica global más representativa de la historia.”

El movimiento de Lausana existe para fortalecer, inspirar y equipar a la Iglesia para la evangelización mundial en nuestra generación y exhorta a los cristianos sobre su deber de participar en asuntos de interés público y social.  Esto indica que la prioridad para el Movimiento de Lausana es la evangelización vista como proclamación verbal.  Este tema es crucial para los cristianos y cristianas de América Latina por los desafíos que el contexto presenta y por lo caminado hasta ahora justamente partiendo con el Pacto de Lausana que inauguró  lo que se ha denominados como la Misión Integral.

El documento que emitió Lausana III se denominó “El Compromiso de Ciudad del Cabo, una Declaración de Fe y un Llamado a la Acción”.  Este documento tiene dos partes.  La primera se denomina: “Para el Señor que amamos: Nuestro Compromiso de Fe.”  Esta parte contiene 10 puntos con un énfasis doctrinal.  Así se entregó a los participantes sin la segunda parte que recientemente ha circulado con el titulo: “Para el mundo que servimos: Nuestro Compromiso con la Acción.”  Creo que el principal desafío que tenemos las iglesias en América Latina es hacer una discusión profunda acerca de este documento ya que contiene una riqueza teológica profunda.  Es admirable el trabajo que realizó la Comisión de Teología  por un espacio de un año a cargo de Christopher Wright. Lamentablemente durante el Congreso de Lausana III no hubo tiempo para abocarse a analizar este trabajo realizado por la comisión.  Ahora queda el desafío de contextualizar Lausana III a las iglesias latinoamericanas, esperamos que el CLADE V sea un espacio privilegiado para eso.  También los diferentes espacios de las diversas instituciones cristianas que se sienten herederas del Pacto de Lausana pueden ser el lugar donde se reflexione y se lleven a la acción los postulados de este documento.  Instituciones como Visión Mundial Internacional, La Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos, El Movimiento Cristiano Juntos Por la Niñez, Letra Viva, La Red Miqueas, La Red del Camino para La Misión Integral y La Fraternidad Teológica Latinoamericana, son solo algunos de estos espacios donde se debe trabaja este documento.

  
 LA REFLEXIÓN QUE TENEMOS POR DELANTE

La reflexión que tenemos por delante es acerca de la misión de la Iglesia, de cómo podemos ser fieles al llamado que nos ha hecho Dios en el contexto actual de América Latina y El Caribe.

La reflexión a la cual hemos sido convocados por la FTL a través del CLADE V e inspirada por El Movimiento de Lausana no puede ser más oportuna.  Indudablemente si tantas personas, de tantos lugares queremos estar presentes en este encuentro, ello es porque los evangélicos de América Latina, estamos interesados en pensar nuestra fe a la luz de la Palabra de Dios y atentos al contexto latinoamericano.  Es por esto que la FTL invita a las iglesias, instituciones bíblico- teológicas, organismos de servicios, asociaciones evangelísticas, consejos pastorales, alianzas o confraternidades evangélicas a trabajar unidos por una misión cristiana más integral y más pertinente a las necesidades de hoy.  Queremos poner a la disposición de las iglesias e instituciones, nuestros materiales, nuestro personal, nuestra infraestructura como un modesto aporte a la causa del reino y su justicia.

Quizás debemos reconocer que nuestra misión principal es una tarea de testimonio genuino, que Dios lo puede transformar en algo trascendente.  Yo creo que todavía estamos como Iglesia para mantener la fe, la esperanza y el amor y que Dios por su gracia y su misericordia puede usar a cristianos y cristianas con un claro compromiso, dispuestos a jugársela para mantener esa fe, ese amor y esa esperanza en América Latina y el Caribe hoy.


martes, 5 de abril de 2011

LA FTL , EDIMBURGO, CLADE V y LAUSANA III (1ª parte)

Una caminata de 40 años con encuentros y desencuentros

 Víctor Rey



La  Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) en el mes de diciembre del 2010 cumplió 40 años.  En ese mes se realizaron innumerables reuniones, cenas, foros, paneles, conferencias, conmemorando este hecho en casi toda Latinoamérica  a través de los diversos núcleos.  Damos gracias a Dios por esos 25 pioneros que subieron a Bolivia, en Cochabamba por allá en diciembre de 1970 para plantar esta semilla que se ha regado por todo el continente y más allá influyendo, motivando, dando esperanzas a tantos cristianos y cristianas, iglesias, e instituciones en su misión de ser más originales, coherentes y radicales en el servicio del reino.

El precedente inmediato para el nacimiento de la FTL, fue el Primer Congreso Latinoamericano de Evangelización, (CLADE I), realizado en Bogotá, Colombia en 1969.

La Fraternidad Teológica Latinoamericana  (FTL) ha convocado para julio del 2012 a la realización del V Congreso Latinoamericano de Evangelización CLADE V bajo el lema: “Sigamos  a Jesús en su reino de Vida ¡Guíanos Santo Espíritu!  En San José, Costa Rica.  La elección de esta fecha para este congreso es una modesta señal de la voluntad evangélica de identificarnos con el pueblo de Dios y la sociedad latinoamericana y caribeña y con las iglesias que luchan por ser fiel al evangelio del Reino en medio de las dificultades.  Lo que podemos hacer es afirmar, sin temor a equivocarnos, es que CLADE V indudablemente marcará un “hito” en la historia de la Iglesia en América Latina.

También tenemos como desafío para este tiempo llevar adelante y contextualizar El III Congreso Mundial de Evangelización de Lausana 2010, realizado recientemente en el mes de octubre pasado en Ciudad Cabo, Sudáfrica, bajo el lema: “Todo el Evangelio por toda la Iglesia a todo el Mundo.”  La FTL desde 1974 cuando en Suiza se realizó el Primer Congreso de Evangelización se sintió heredero del Pacto de Lausana y ha sido uno de los promotores de este documento tan importante para la vida de las iglesias.  Muchas veces la FTL lo ha incluido como uno de sus líneas misionológicas de su quehacer.  Ahora tenemos como desafío proveer un canal para su divulgación junto al “Compromiso de Ciudad del Cabo”, documento emitido en dicho evento a través del CLADE V.

Hay por lo menos tres asuntos respecto de los cuales los CLADEs se han preocupado desde 1969, cuando en Bogotá, Colombia se realizó el primer CLADE hasta hoy: 1.-  La Unidad de la Iglesia, 2.-  La Misión Integral 3.-  El discipulado en todas las áreas de la vida.

No debemos olvidar que la FTL es fruto del primer CLADE y que la vida y misión de la FTL están íntimamente unidas. Y también entender para que nació la FTL y cual es su propósito:

 “Somos un movimiento evangélico, que desde la década de los 70 promueve espacios de reflexión teológica contextualizada en América Latina.  Nuestros encuentros de fraternidad y de diálogo comunitario con la Palabra están marcados por la diversidad del pueblo evangélico y por el compromiso con el Reino de Dios y su expresión en la vida y misión de a iglesia latinoamericana.”

Es bueno también recordar hoy cual es la visión y misión de la FTL, para orientarnos en esta caminata:

Visión:

“Anhelamos una iglesia latinoamericana trasformada por la Palabra y que por el Espíritu fermente todas las áreas de la vida de nuestros pueblos como agente del Reino de Dios y su justicia.”

Misión:

“La FTL, como parte de la iglesia, fomenta espacios fraternos de diálogo y reflexión bíblico-teológica desde América Latina.”

LA FTL PROCURARA EN EL CLADE V

1.-  Generar un movimiento de participación que involucre el mayor número posible de personas, iglesias, instituciones teológicas, organizaciones de servicio y otras instancias del pueblo evangélico de América Latina y El caribe, alrededor de los ejes centrales.

2.-  Promover la reflexión en torno al Evangelio y a su significado para el ser humano y la sociedad.

3.-  Contribuir a la vida y misión de las iglesias en América Latina y El caribe en el siglo XXI con creciente conciencia de la realidad de nuestro contexto.

4.-  Servir de plataforma para el diálogo cristiano y entre las iglesias, ministerios, redes y movimientos cristianos en América Latina y El Caribe.

5.-  Propiciar oportunidades para que la Fraternidad Teológica Latinoamericana extienda su servicio como movimiento facilitador de la reflexión evangélica y como plataforma de diálogo cristiano en América Latina y El Caribe.



Este encuentro será la culminación de un proceso que lleva ya  dos años de preparación.  Lo que queremos aportar en este CLADE V es justamente, la constante revisión que las iglesias evangélicas deben hacer de su misión en su fidelidad a Dios y su Palabra.

Si algo muestra la necesidad de hacer un CLADE V, es que las iglesias evangélicas, tiene la necesidad y la responsabilidad de pensar su fe en relación a las demandas que cada día nos presenta la realidad América Latina y el Caribe caminando ya en  un nuevo milenio.  También esta es una muestra de sacrificio de muchos de nosotros que haremos esfuerzo, desafiando innumerables dificultades y problemas para asistir a un evento que exige una seria preparación teológica.  

Queremos que el CLADE V sea un evento de hermenéutica comunitaria, un intercambio de ideas y experiencias, un encuentro en que todos los participantes hagamos un aporte  la reflexión desde su propia perspectiva.  Para eso ponemos a disposición de todo el Pueblo de Dios la Guía de Discusión que esperamos sea un documento que nos anime a discutir y a reflexionar sobre la misión que tenemos como discípulos del Señor en este tiempo.

Tendremos en esos días una ardua agenda de reflexión teológica, que la combinaremos con tiempo de adoración y compromiso.  Queremos juntos caminar al encuentro de la voluntad de Dios, que se manifiesta en fidelidad al evangelio del reino y a la misión que hoy debe encarnar la Iglesia.



EDIMBURGO 2010, LA CELEBRACION DEL CENTENARIO

Con la participación de más de 300 cristianos y cristianas de diferentes lugares del mundo y de diferentes denominaciones nos reunimos en la Universidad de Edimburgo, Escocia, en el mes de junio del 2010, para celebrar los 100 años de la Conferencia de Edimburgo, para compartir y dar un testimonio común.  No podemos decir que salimos con líneas de acción común de este evento.  Lo que se logró fue el documento final denominado: “Llamado Común” que abre espacios para que las regiones vayan definiendo sus propios énfasis y desafíos.

La alegría y el ritmo africano de los eventos litúrgicos fue uno de los pocos momentos de expresión del desde el Sur.  Por lo general los temas estaban relacionados al avance de los musulmanes, a las mega iglesias en Corea y la propuesta de evangelización de las obras misioneras.  El término misión tenía así varios énfasis: desde plantar iglesias en Asia, pasando por la debilidad del testimonio cristiano en Europa hasta llegar a la renovación carismática y Pentecostal de Africa.  Desde América Latina, el único espacio que había fue entregado a un pastor bautista brasileño que destacó las prioridades de las misiones de la Alianza Mundial Bautista.  Por supuesto los delgados latinoamericanos no se sintieron representados por esta exposición. 

Como FTL participamos en diferentes grupos de diálogo en los cuales se trató temas como la perspectiva de la misión integral, la fe cristiana y los desafíos de la espiritualidad indígena y afroamericana, la descolonización de la evangelización y la misión donde las iglesias son llamadas a ser testigos de justicia y de paz en el mundo.

Los desafíos que nos quedan por delante desde mi perspectiva son los siguientes:

-          Considero que se abre la posibilidad de intercambiar y dialogar sobre los temas de Edimburgo con los representantes de iglesias y organismos ecuménicos que de América latina que participaron en este evento.

-          Enfatizar el diálogo ecuménico entre denominaciones y organismos cristianos.

-          Motivar a los miembros de la FTL y a sus iglesias a que se involucren en sus respectivos países a participar en la Semana de Oración por la Unidad de Los Cristianos.

-          Incorporar el tema del diálogo ecuménico en el programa del CLADE V.

-          Propiciar un diálogo más intencionado entre La FTL, el CLAI, CONELA, FIDE, Comité de Lausana y otros organismos cristianos de la región.

fin parte 1 de 2

jueves, 31 de marzo de 2011

Testimonios CREE; Hernán Zapata-Thomack

“Los CREEistas están vivitos y coleando”

        –“¿Alo? ¿Quién es?” pregunté. Ramón (Orostizaga), me contestó: –“Hernán, un amigo tuyo te quiere saludar. Espera un poquito.”   –“Okaaay.” “No problem.” “Puedo esperar” respondí…   Al otro lado del teléfono escuché una voz alegre que pude reconocer “al tiro”           –“¡Soy yo, Víctor!” “Te estoy hablando desde Los Ángeles (California).”     –“¡Oooh! ¡My Goood!... “¡Que milagro!…” fue lo primero que se me vino a la mente… Realmente era una sorpresiva conversación que no teníamos con Víctor Rey por más de 15 años… Ese pequeñito saludo pero significativo hace tres años atrás me conectó con el quehacer del CREE y la FTL nuevamente…  (Un poquito más adelante seguiré compartiendo de esta llamada). Como resultado de ese encuentro, ahora tengo la extraordinaria oportunidad de saludar al CREE y sus CREEistas en sus 28 años de vida en el contexto del aniversario número 40 de la FTL Continental.     
        En segundo lugar, también me gozo mucho en el Señor en recordar tanto a los CREEistas fundadores: Víctor Rey, José Suazo, Roberto Parra, Plinio Sepúlveda, Omar Cortés, Elías Burgos, Pedro Puentes, Sergio Jeria, etc. como a los CREEistas protagonistas hasta cuando yo estuve en Chile en 1996: Oscar Pereira, Humberto Lagos, Arturo Chacón, Humberto Casanova, Wout Van Laar, Oscar Corvalán, Josué Fonseca, Titus Guenther, Gaye Mercier, Tjeer de Boer, John Cobb, Michael Crowley, Siegfried Sander, Renato Espoz, Sergio Ojeda, Daniel Campos, Juan Villavicencio, Daniel Lobos, Darío Salas, Pedro Pinto, David León, Ricardo Tucas, Hernán Salinas, Iván Alvarado, Roberto Aguayo, Hugo Ávila, Guillermo Godoy, Francisco Retamal, Raul Pinto, Javier Castro, Catherine Pérez, Job Islas, Jorge Sobarzo, Tito Zabala, David Muñoz, Alfredo Veloso, David Reyna, Paulina Barrera, Rubén Cifuentes, Luis Valdés, Sergio Liempi, Rudith Huito, Leónidas Salazar y otros amigos y amigas.
        Adicionalmente, me alegra revivir el granito de arena con el cual cada uno de los CREEistas (mencionados arriba) han contribuido para edificar juntos lo que es el CREE hoy.  Personalmente, debo reconocer como CREEista, que lo que he llegado a  ser en mi vida es gracias a mi paso de 13 años ininterrumpidos por CREE, en el cual no solamente yo me pude enriquecer de todos ustedes, sino que…
“…todos crecimos juntos en comunidad al aprender los unos de los otros.  Especialmente, valoro el acercamiento hermenéutico multidisciplinario en el que todos nosotros participamos a través de nuestros talleres mensuales, conferencias, foros, mesas redondas, simposios, retiros espirituales, encuentros, paneles, y otro tipo de eventos.”  

        En el presente, me deleito ver en la página web del CREE nuevos CREEistas que han tomado la posta y han seguido adelante.  Así me lo confirmó Víctor.  En nuestra conversación que tuvimos en el 2008, le pregunte por CREE… El respondió: –“Todavía funciona”                  –“¡Ohhh!” exclamé con alegría, y agregué, –“Como nunca escuché nada del CREE desde que salí de Chile, pensé que había muerto.”  –“¡Nooo!” Víctor me corrigió: –“El CREE esta vivito y coleando.” Pues, así lo evidencia el portal del CREE con los inspiradores testimonios de CREEistas que han participado desde un comienzo hasta hoy día. 
        Agradezco también a los CREEIstas miembros fundadores que después de 15 años de ausencia del país y de este, no solamente me recuerden amablemente sino que generosamente me reconocen por haber participado –por la providencia de Dios- como uno de los fundadores que pusimos la primera piedra del CREE.  Además, el Señor me dio  el privilegio de servirles a ustedes como coordinador CREE entre años 1995 y 1996, esto es porque después tuve que ir a estudiar a Suiza.  Nunca me imagine ser coordinador pero sucedió porque Víctor Rey había salido primero a estudiar a Bélgica y más tarde Omar Cortes fue a estudiar a Canadá, entonces me pidieron que diera continuidad al liderazgo del CREE.   Aunque participe como CREEista desde su fundación en 1983 hasta 1996, por incansables 13 años no creo que ese hecho me haga merecedor de sus halagos.  De todos modos, recibo con mucha humildad sus reconocimientos.      
        Además, CREE está cooperando con este mismo proceso en el resto de América. Les digo esto porque cuando Ramón me dijo; –“Un amigo te quiere hablar” y le prestó su teléfono a Víctor, se estaba haciendo en Los Ángeles (Fuller Seminary), la Asamblea de la FTL, en la cual Omar Cortés terminaba su periodo como Secretario General y Víctor comenzaba su presidencia.  Al final del dialogo, Víctor nos motivó a Ramón y a mí a fundar un circulo de reflexión de la FTL: Me dijo, “Oye, podrían comenzar un núcleo allá en New Jersey.” Y ¡así fue! Junto a Ramón y Guillermo (Godoy) fundamos la FTL en Princeton, New Jersey ese mismo año. Así que ahora, además de CREEistas hemos pasado a ser eFeTeLeistas.
        Quisiera finalizar esta nota con un creativo saludo en honor a nuestro Señor de un CREEista holandés –Profesor y misionólogo Dr. Wout Van Laar,: –“¡¡¡Demos Tres  Gloria a Dios!!!  ¡Un gloria a Dios para Dios Padre!”  Otro “¡Gloria a Dios para Dios el Hijo, Jesucristo!” y el tercer “¡Gloria a Dios al Espíritu Santo!” que han permitido que los CREEistas por casi 30 años han permanecido fieles al  llamado de servir Altísimo en esta titánica tarea del desarrollo de la reflexión teológica en Chile y en el resto de América. 

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Hernán Zapata fue un miembro fundador y coordinador del CREE 1995-1996. Actualmente es el coordinador del núcleo de la Fraternidad Teológica Latinoamericana de New Jersey-New York City. 

   









lunes, 21 de marzo de 2011

Testimonios CREE; Carmen Gloria Rodríguez

Carmen Gloria Rodríguez
Miembro de Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL Chile)
Miembro de Comunidad CREE


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Cuando pienso en  lo que la Comunidad de Reflexión y Espiritualidad Evangélica (CREE), y también la Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) (me es difícil separarlas), han significado para mí, no puedo evitar recordar el estribillo de una canción del grupo folklórico  Illapu, que dice:
Vengan a esta fiesta improvisada
hoy está de día la palabra.
// Echen a volar aquellas trampas
que hacen repetir lo que nos mandan//

Y es que para una mujer como yo, que decidió aceptar la invitación de Jesús a  seguirle, en una denominación pentecostal, originaria de gringolandia, en la que contribuyeron notablemente a sacar de mi espalda la pesada mochila con la que me había cargado la vida, pero donde a la vez se encargaron de ponerme otra quizás aún más pesada que aquella, tanto CREE, como FTL, han sido dos espacios tremendamente liberadores en los que he podido descubrir que vivir una espiritualidad basada en la experiencia, y celebrarla, forma parte de mis derechos humanos que habían sido largamente restringidos y reprimidos por la religión institucionalizada.
Tuve la oportunidad de conocer a CREE y a FTL hace unos 6 o 7 años, mientras estudiaba en el Seminario Teológico Bautista y desde ese tiempo, la reflexión seria, informada y multidisciplinaria, unida a la amistad vista como lugar teológico, elementos que se cultivan en ambos organismos, se han constituido en el impulso que me ha llevado a experimentar un proceso de transformación, de lo que vivenciaba como religiosidad, en una espiritualidad que mueve al accionar concreto en pos de una vida buena, a la que todos y todas estamos llamad@s.
Ha sido en el seno de CREE y de FTL donde he podido tomar conciencia de que las religiones surgieron en la historia de la humanidad hace alrededor de ocho mil años, en cambio, la espiritualidad es tan antigua como la propia humanidad y por tanto se constituye en el fundamento básico del potencial desarrollo de una vida en plenitud.
La vida plena que Jesús vino a ofrecernos no se puede conseguir si se vive una espiritualidad tradicionalmente entendida, a través de elementos como el sacrificio y  la negación de si mism@, que se traduce en sólo “vivir para l@s demás”, o una espiritualidad alienada, enajenada de la propia voluntad y las capacidades, sintetizada en expresiones como “Señor, no soy dign@”, y tampoco espiritualizando la realidad en la que estamos insert@s,  para lograr de ese modo, eludir la responsabilidad que tenemos de intentar mejorarla.
La vida plena es posible mediante una espiritualidad que integra la materialidad, la corporalidad, la sexualidad, la amistad, la naturaleza, la acción política, la solidaridad e incluso la muerte, como lugares de vivencia de lo sagrado.
Comprender todo esto me llevó el año pasado a tomar la decisión de dejar la iglesia convencional. Creo que en lo que me queda de vida terrenal, siempre recordaré el año 2010 como el año del gran terremoto, producto del cual, no sólo observé venirse abajo las estructuras físicas (casas, edificios, templos, etc.), sino también, al menos para mí y en mí, se terminaron por desmoronar las estructuras mentales, las construcciones religiosas y las ideas tradicionales acerca de Dios y de la iglesia.
Lo paradojal es que no me siento fuera de la iglesia, al contrario, hoy me siento más integrada que nunca a la familia humana y a toda la creación. Ya no quiero ser evangélica, ni católica, ni ortodoxa, prefiero ser parte de la iglesia cristiana universal uniéndome a otros y otras que sientan la necesidad de “ser iglesia” de otra forma, siendo comunidad alternativa y ecuménica
He escuchado a algun@s cristian@s conservadores decir que siempre que haya dos o más reunidos, la institucionalidad es inevitable, y es muy posible que tengan razón. Pero una cosa es la institucionalidad que oprime y otra la institucionalidad que libera, y para mi, la que he comenzado a vivir en CREE y en FTL es mucho más liberadora que opresora.
Ahora puedo atreverme a hacer mío el siguiente poema del sacerdote Pedro de Casaldáliga
¿Por qué no cambias de Dios?

Para cambiar de vida
Hay que cambiar de Dios.

Hay que cambiar de Dios
Para cambiar la Iglesia.

Para cambiar el Mundo
Hay que cambiar de Dios

Y digo atreverme, ya que hace poco más de un año, si hubiera adherido a este pensamiento, públicamente, como lo estoy haciendo hoy, me hubiera arriesgado a que algunos y algunas intentaran “quemarme” por apóstata (existen variadas formas de “quemar” a alguien, ¿verdad?), porque lamentablemente hay muchos y muchas que no son capaces de aceptar que la idea que tenemos de Dios no es otra cosa que construcción humana, que hemos construido a Dios a nuestra imagen y semejanza en lugar de “vivir” la experiencia de Dios en el seguimiento a Jesús, seguimiento que no puede quedarse a nivel del entendimiento y de la aceptación intelectual, sino también impostergablemente, debe realizarse de maneras materiales y concretas.
CREE y FTL me han ayudado a tener la valentía de “desprogramarme”. Esto ha sucedido porque hemos conformado grupos de amigos y amigas que no practicamos la amistad a la manera tradicional (Aristóteles define la amistad como “una igualdad o semejanza”). Nosotros y nosotras hemos ido descubriendo que la amistad se potencia en las diferencias, en asumirlas y aceptarlas, en los desencuentros y encuentros, en las conversaciones planificadas o improvisadas donde el lenguaje teológico y el coloquial se entremezclan, y en las que a veces hay equilibrio y muchas veces no. CREE y FTL son hogares teológicos, no museos teológicos, y como sucede en todos los verdaderos hogares, no es posible mantenerlos prolijamente ordenados, se desordenan y ordenan, se ensucian y se limpian, en una danza constante, dinámica y liberadora, y todo esto hace de ellos, espacios abiertos a la acción del Espíritu que nos posibilita la transformación mutua.
Termino compartiendo, a modo de invitación,  una estrofa de la misma canción del comienzo
Si quieres hablar del amor
o de la rabia que te abraza
Si quieres cuenta la razón
aquí podemos escucharla.
Hoy día la conversación
ha puesto sus mejores galas
y se ha escapado de la jaula
que la mantiene encajonada.
 
Vengan a esta fiesta improvisada
hoy está de día la palabra…

jueves, 6 de enero de 2011

LA FTL HOY, en sus 40 años y CLADE V



LA FTL HOY, EN SUS 40 AÑOS 
y CLADE V

Víctor Rey
Presidente de la FTL Continental




(Además puedes escuchar  o ver los videos de esta presentación)

La  Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL) en el mes de diciembre del 2010 cumple 40 años.  En este mes se han realizado innumerables reuniones, cenas, foros, paneles, conferencias, conmemorando este hecho en casi toda Latinoamérica  a través de los diversos núcleos.  Damos gracias a Dios por esos 25 pioneros que subieron a Bolivia, en Cochabamba por allá en diciembre de 1970 para plantar esta semilla que se ha regado por todo el continente y más allá influyendo, motivando, dando esperanzas a tantos cristianos y cristianas, iglesias, e instituciones en su misión de ser más originales, coherentes, radicales en el servicio del reino. 

En Chile contamos con el pastor Oscar Pereira, actual Rector del Seminario Bautista de Chile, como uno de esos pioneros que ha sido un activo motivador e inspirador de de generaciones en la reflexión teológica pastoral y contextual.  Fruto de esta labor nació hace 28 años el CREE, primer núcleo de la FTL, entre estudiantes de seminarios y universitarios.

El precedente inmediato para el nacimiento de la FTL, fue el Primer Congreso Latinoamericano de Evangelización, (CLADE I), realizado en Bogotá, Colombia en 1969.


La Fraternidad Teológica Latinoamericana  (FTL) ha convocado para julio del 2012 a la realización del V Congreso Latinoamericano de Evangelización CLADE V bajo el lema: “Sigamos  a Jesús en su reino de Vida ¡Guíanos Santo Espíritu!  En San José, Costa Rica.  La elección de esta fecha para este congreso es una modesta señal de la voluntad evangélica de identificarnos con el pueblo de Dios y la sociedad latinoamericana y caribeña en su sufrimiento en estas horas difíciles y con las iglesias que luchan por ser fiel al evangelio del Reino en medio de las dificultades.  Lo que podemos hacer es afirmar, sin temor a equivocarnos, es que CLADE V indudablemente marcará un “hito” en la historia de la Iglesia en América Latina.

También tenemos como desafío para este tiempo llevar adelante y contextualizar El III Congreso Mundial de Evangelización de Lausana 2010, realizado recientemente en el mes de octubre pasado en Ciudad Cabo, Sudáfrica, bajo el lema: “Todo el Evangelio por toda la Iglesia a todo el Mundo.”  La FTL desde 1974 cuando en Suiza se realizó el Primer Congreso de Evangelización se sintió heredero del Pacto de Lausana y ha sido uno de los promotores de este documento tan importante para la vida de las iglesias.  Muchas veces la FTL lo ha incluido como uno de sus líneas misionológicas de su labor.  Ahora tenemos como desafío proveer un canal para su divulgación junto al “Compromiso de Ciudad del cabo”, documento emitido en dicho evento a través del CLADE V.

Hay por lo menos tres asuntos respecto de los cuales los CLADEs se han preocupado desde 1969, cuando en Bogotá, Colombia se realizó el primer CLADE hasta hoy: 1.-  La Unidad de la Iglesia, 2.-  La Misión Integral 3.-  El sacerdocio Universal de todos los creyentes.

No debemos olvidar que la FTL es fruto del primer CLADE y que la vida y misión de la FTL están íntimamente unidas. Y también entender para que nació la FTL y cual es su propósito: “Somos un movimiento evangélico, que desde la década de los 70 promueve espacios de reflexión teológica contextualizada en América Latina.  Nuestros encuentros de fraternidad y de diálogo comunitario con la Palabra están marcados por la diversidad del pueblo evangélico y por el compromiso con el Reino de Dios y su expresión en la vida y misión de a iglesia latinoamericana.”

Es bueno también recordar hoy cual es la visión y misión de la FTL, para orientarnos en esta caminata:

Visión:

“Anhelamos una iglesia latinoamericana trasformada por la Palabra y que por el Espíritu fermente todas las áreas de la vida de nuestros pueblos como agente del Reino de Dios y su justicia.”

Misión:

“La FTL, como parte de la iglesia, fomenta espacios fraternos de diálogo y reflexión bíblico-teológica desde América Latina.”


LA REFLEXIÓN QUE TENEMOS POR DELANTE

Esta encuentro será la culminación de un proceso que lleva ya  un año de preparación.  Lo que queremos aportar en este CLADE V es justamente, la constante revisión que las iglesias evangélicas deben hacer de su misión en su fidelidad a Dios y su Palabra.

Si algo muestra la necesidad de hacer un CLADE V, es que las iglesias evangélicas, tiene la necesidad y la responsabilidad de pensar su fe en relación a las demandas que cada día nos presenta la realidad América Latina y el Caribe caminando ya en  un nuevo milenio.  También esta es una muestra de sacrificio de muchos de nosotros que haremos esfuerzo, desafiando innumerables dificultades y problemas para asistir a un evento que exige una seria preparación teológica.  

Queremos que el CLADE V sea un evento de hermenéutica comunitaria, un intercambio de ideas y experiencias, un encuentro en que todos los participantes hagamos un aporte  la reflexión desde su propia perspectiva.

Tendremos en esos días una ardua agenda de reflexión teológica, que la combinaremos con tiempo de adoración y compromiso.  Queremos juntos caminar al encuentro de la voluntad de Dios, que se manifiesta en fidelidad al evangelio del reino y a la misión que hoy debe encarnar la Iglesia.

EJES PARA LA REFLEXIÓN

La reflexión que tenemos por delante es acerca de la misión de la Iglesia, de cómo podemos ser fieles al llamado que nos ha hecho Dios en el contexto actual.  Por esta razón queremos compartir algunas marcas sobresalientes, las reseñamos con el propósito de que nos sirvan de orientación en estos días de trabajo, de comunión y de adoración:

1.-  La reflexión sobre la misión de la Iglesia no puede llevarse a cabo significativamente sino en relación de compromiso con la misma Iglesia.  No sólo en el sentido general sino también específico.  Es decir, el compromiso concreto con aquellas comunidades eclesiales que luchan por vivir la vida en Cristo y ser fieles a su mensaje.  Este compromiso es también con la comunidad organizada, es decir con la Iglesia institucional.  En uno y otro caso el compromiso tiene una doble vertiente: identificación y crítica.  La crítica adquiere su peso porque es crítica comprometida.  

2.-  La reflexión sobre la misión de la Iglesia adquiere sentido cuando se hace a partir de un compromiso genuino con el Señor de la misión, Jesucristo.  De ahí que es importante la relación estrecha que debe existir entre el discipulado y la misión.  El discipulado que no está orientado a la misión resulta en el endiosamiento egoísta del individuo.

3.-  La reflexión sobre la misión de la Iglesia tiene sentido sólo cuando se encuadra en la realidad humana en la que la propia Iglesia se halla inserta.  Ello significa que en la realización eficaz de su misión la Iglesia ha de tomar seriamente la consideración de todos y cada uno de los aspectos de la vida humana en la sociedad a la que sirve.  Pretender que ello no es así puede significar- y de hecho ha significado- poner a la Iglesia al servicio de intereses extraños y contrarios a los de su misión.

4.-  La reflexión sobre la misión de la Iglesia ha de hacerse en el contexto de unidad.  Es hermoso el lema que nos reunirá: "Siguiendo a Jesucristo en su reino de vida.¡Guíanos santo Espíritu!".  Primeramente queremos recalcar, que tenemos conciencia de nuestras divisiones.  Partimos de la realidad de un protestantismo que ha continuado la división en América latina.  Somos víctimas de las divisiones que se nos imponen del exterior, y somos impulsados hacia una mayor atomización.  También afirmamos que la unidad de la Iglesia es una respuesta a un claro llamado bíblico.  La unidad de la Iglesia corresponde a la voluntad del Señor de la Iglesia.  No es un asunto que se pueda considerar livianamente, no podemos aislarnos en nuestros triunfalismos denominacionales y numéricos en virtud de que nuestro Señor ha orado por la unidad de su Iglesia.

5.-  La reflexión de la misión de la Iglesia en América latina y            El Caribe tiene que poner atención  a la asombrosa explosión del movimiento evangélico en general y del pentecostalismo en particular.  Este es tan grande, que en varios países supera el crecimiento de la población y esto hace pensar que por primera vez en la historia de América Latina, el protestantismo podría llegar a ser mayoría religiosa.  El crecimiento numérico de los evangélicos encierra ciertos peligros, quizás el más obvio es la superficialidad.  Gran parte de las iglesias evangélicas están preocupadas solamente en crecer numéricamente.  La cantidad no puede ser levantada como criterio de verdad.

6.-  La reflexión sobre la misión de la Iglesia en América Latina tiene que poner atención al tema del poder.  Muchos sectores e las iglesias evangélicas han crecido bajo la seducción del poder y los políticos evangélicos no han dado los mejores ejemplos.  La Iglesia siempre debe ser contestataria y profética.  Esta última dimensión siempre debe estar presente en el mensaje cristiano.  Algo anda mal cuando los gobernantes de turno, se sienten cómodos con la Iglesia.

7.-  La reflexión sobre la misión de la Iglesia debe hacerse desde una situación de compromiso con aquellos con quienes el mismo Jesucristo se comprometió.  Ya que la pobreza material y espiritual que afecta a miles de millones de personas en América Latina, es algo que nos compete a nosotros como discípulos  de Cristo.  Si esto no nos conmueve, no estamos en condiciones de escuchar lo que Dios nos quiere decir en estos días a través de su Palabra, que se debe traducir en un llamado sacrificial  a la misión cristiana, debido a que la Iglesia en América Latina  precisa hoy, es la que lleva las marcas del Cristo crucificado.  De otra manera la reflexión de la misión se reduce al plano del mero ejercicio académico.

UNA REFLEXIÓN FINAL

La reflexión a la cual hemos sido convocados por la FTL a través del CLADE V no puede ser más oportuna.  Indudablemente si tantas personas, de tantos lugares queremos estar presentes en este encuentro, ello es porque los evangélicos de América Latina, estamos interesados en pensar nuestra fe a la luz de la Palabra de Dios y atentos al contexto latinoamericano.  Es por esto que la FTL invita a las iglesias, instituciones bíblico- teológicas, organismos de servicios, asociaciones evangelisticas, consejos pastorales, alianzas o confraternidades evangélicas a trabajar unidos por una misión cristiana más integral y más pertinente a las necesidades de hoy.  Queremos poner a la disposición de las iglesias e instituciones, nuestros materiales, nuestro personal, nuestra infraestructura como un modesto aporte a la causa del reino y su justicia.

Si algo está claro, es que el protestantismo actual está en una encrucijada, en lo que atañe a su contribución a la vida de sus respectivos contextos.  Ahora que contamos con el peso político y social que nos dan  los números, nos es imposible evadir la pregunta respecto a cuál es el camino que debemos tomar para ser fiel al Evangelio de Cristo en la situación histórica concreta que vivimos con relación a la política, la economía y la cultura. 

Quizás debemos reconocer que nuestra misión principal es una tarea de testimonio genuino, que Dios lo puede transformar en algo trascendente.  Yo creo que todavía estamos como Iglesia para mantener la fe, la esperanza y el amor y que Dios por su gracia y su misericordia puede usar a cristianos con un claro compromiso, dispuestos a jugársela para mantener esa fe, ese amor y esa esperanza en América Latina y el Caribe hoy.



Santiago de Chile, 17 de diciembre del 2010.

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