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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Carta Levíticos...

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Carta a Laura Schlessinger

Parece ser que Laura Schlessinger, una locutora de radio estadounidense con bastante éxito, soltó en su programa que la homosexualidad es una abominación que debería perseguirse. 
Como argumento de dicho discurso, hizo alusión a la mismísima Biblia, Levítico 18:22.

Dicen que un oyente de su programa le remitió una carta a ella y a varios medios de comunicación, que decía así:

« Querida Dra. Laura: Gracias por dedicar tantos esfuerzos a educar a la gente en la Ley de Dios. Yo mismo he aprendido muchísimo de su programa de radio e intento compartir mis conocimientos con todas las personas con las que me es posible.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Repensar el fundamento de la moral cristiana

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Luis Marcos Tapia
Una actitud común en nuestro tiempo es rechazar toda moral que sea heterónoma, es decir, resistir a toda norma moral que sea determinada por algo externo a la razón del ser humano. Hoy sólo es posible fundamentar la moral desde la autonomía, esto es, sólo se pueden postular y sostener normas morales desde la propia reflexión racional, libre de todo dogmatismo religioso.

martes, 15 de noviembre de 2011

Declaración Pública contra la Discriminación

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Santiago, 14 de Noviembre de 2011

La Comunidad de Reflexión y Espiritualidad Ecuménica (CREE), está compuesta por una amplia diversidad de personas, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, creyentes en el Evangelio de Jesucristo, que se han unido para crecer y colaborar juntos. Nuestro objetivo principal es seguir a Jesús en su reino de Vida, reflexionando críticamente en torno a la fe y con una actitud ecuménica.

jueves, 13 de octubre de 2011

VÍCTIMAS

José Antonio Pagola  
                                                                                                               (Mateo 22, 15-21)

La pregunta que hacen a Jesús algunos sectores fariseos, confabulados con partidarios de Antipas, es una trampa preparada con astucia para ir preparando un clima propicio para eliminarlo: «¿Es lícito pagar impuesto al César o no?». Si dice que es lícito, Jesús quedará desprestigiado ante el pueblo y perderá su apoyo: así será más fácil actuar contra él. Si dice que no es lícito, podrá ser acusado de agitador subversivo ante los romanos que, en las fiestas de Pascua ya próximas, suben a Jerusalén para ahogar cualquier conato de rebelión contra el César.

martes, 27 de septiembre de 2011

Casas Que Transformaran El Mundo


Lo siguiente es una porción extraída del libro
“Casas Que Transformaran El Mundo;
por Wolfgang Simson.”
ISBN: 8482672010  

"Editorial Clie"
(espana)


Dios está cambiando la Iglesia, y esto, a su vez, cambiará el mundo. Millones de Cristianos alrededor del mundo están conscientes de una inminente reformación de proporciones globales. De hecho, ellos dicen: La iglesia tal como la conocemos está impidiendo que surja la Iglesia tal como Dios la quiere. Sorprendentemente, un número creciente de ellos están escuchando a Dios decir las mismas cosas. Hay una nueva conciencia colectiva de revelaciones de antaño, un eco espiritual colectivo. En las ”15 Tesis” que siguen, resumiré una parte de esto, y estoy convencido que refleja una parte de lo    que el Espíritu de Dios dice a la Iglesia hoy en día. Para algunos podría ser la primera nube de Elías en el cielo, otros ya sienten la lluvia caer.

Resumiré esto - y el foco central de este libro - en las siguientes Quince Tesis hacia una re-encarnación de la Iglesia

domingo, 11 de septiembre de 2011

SALVADOR ALLENDE Y LA RELIGION

Víctor Rey

 “Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo.
Y les digo que tengo la certeza de que la semilla 
que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, 
no podrá ser segada definitivamente. 
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos,  pero no se detienen los procesos sociales 
ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Del último discurso de Salvador Allende.
9:03 A.M. La Moneda, 11 de Septiembre de 1973


Han pasado 38 años de la muerte trágica del presidente constitucional de Chile, Dr. Salvador Allende Gossens, primer socialista elegido por sufragio universal.  Allende fue conocido por su ateísmo, su militancia marxista y su adherencia a la masonería.  Por esto puede resultar sorprendente el título de este artículo y su contenido.

Para tener una mejor comprensión de los hechos religiosos sucedidos antes del golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, cuando fue  derrocado el presidente Salvador Allende, se hace imprescindible una descripción del período previo, que abarca desde 1925 – año de la promulgación de la nueva Constitución Política- hasta los días previos al cruento derrocamiento.

jueves, 14 de julio de 2011

Estudio arroja poca credibilidad en la Iglesia como institución

URUGUAY

Montevideo, martes, 12 de julio de 2011 (ALC) - Un estudio de la consultora Factum, dado a conocer la semana pasada aquí, afirma que de cada cuatro uruguayos tres creen en la existencia de Dios, uno de cada dos es católico, aunque tres de cada cinco se consideran de perfil religioso bajo.

Ello viene a dar un poco en tierra con el concepto acuñado por el imaginario colectivo de que Uruguay es un país muy laico, a diferencia de otros de la región, lo cual se dio a conocer en el recién celebrado Congreso Nacional de Sociología, al ser presentado el estudio Religión y religiosidad en Uruguay.
Según la investigación, en el país se desarrolló, de manera temprano, el proceso de secularización el cual no hizo más que matrizar la conformación de la nación. De ahí la afirmación de que se trate de una nación casi puramente laica.
Se habla, además, de la emergencia ante los nuevos movimientos religiosos introducidos al país en los últimos años, con el emblemático ejemplo de las iglesias llamadas neo-pentecostales, desde las décadas de los ’80 y los ’90.
"Asimismo, en este país 'laico' se observan elementos paradójicos, donde hay religiones que cuentan con un lugar importante en los espacios públicos. Es así que está instalada la cruz en Bulevar Artigas y el 2 de febrero en las playas de Montevideo se realizan cultos masivos a la diosa Iemanjá", expresa en el cuerpo de la investigación.
El tema del Congreso Nacional de Sociología entiende por religiosidad al grado de cercanía a una religión, definido por los propios encuestados cuando se les pregunta “Cuán religioso es usted”. De manera que, a partir de ahí, se establece una escala de cinco puntos que define el nivel de apego a la religiosidad, independientemente de que pertenezca o no a un grupo y la practique o no.
Entre los encuestados, además de la presencia católica se observan otras religiones que muestran una gran diversidad entre los protestantes, como es el caso de metodistas, pentecostales y neopentecostales, además de mormones, judíos, budistas, Testigos de Jehová, umbandas, valdenses y panteístas, entre otros.
Pero, a pesar de ello, el estudio arroja, a partir de la información que aporta, “la poca credibilidad que tienen los uruguayos en la Iglesia como institución en términos generales”.

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Tomado de: Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC)

martes, 7 de junio de 2011

UN DÍA DESPUÉS. Asuntos teológicos y políticos pendientes

Darío A. López Rodríguez

Voté  por Gana Perú. Fue una decisión política personal con un fuerte contenido ético moral. Consideré que mi voto, junto al voto de otros ciudadanos que apostamos por la transformación social en democracia, podría ayudar a cerrarles el paso a personajes impresentables moral y éticamente. Personajes que cínicamente decían “nosotros matamos menos” refiriéndose a las víctimas de la violencia durante la dictadura fujimorista y “no fue contra su voluntad, sino sin su voluntad” refiriéndose a la criminal esterilización de miles de indefensas mujeres ordenada por Alberto Fujimori. Este desprecio por la vida y la dignidad humana de los pobres y los excluidos que no tenía nada de cristiano, antes que fortalecer la democracia y las instituciones, iba en contra del Estado de derecho y de la inclusión social de miles de peruanos que viven en condiciones infrahumanas.  

Cualquiera diría que tengo suficientes razones para alegrarme porque el candidato de mi preferencia electoral ha ganado. Pero no es así. ¿Por qué? Dos son mis razones para no estar completamente alegre en esta hora de definiciones. ¿Puedo estar alegre en un país peligrosamente fragmentado, golpeado moralmente y en el cual existen empresarios que no tienen ningún interés en un crecimiento económico con inclusión social? ¿Puedo estar alegre cuando un grupo de pastores y líderes de las iglesias evangélicas mezclan irresponsablemente religión y política, califican de comunistas y caviares a los que tienen una opinión política distinta a la suya y utilizan los pulpitos de las iglesias para dar mensajes políticos partidarios y coaccionar a los miembros de las iglesias para que voten por su candidato favorito?

Un día después de un proceso electoral tenso, polarizado y con medios de prensa completamente parcializados para favorecer a una candidatura, quedan todavía asuntos teológicos y políticos pendientes que resolver, para los evangélicos que creemos que la búsqueda de la justicia, la paz, la reconciliación, la transformación social y una vida plena y digna para todos los seres humanos, entre otros asuntos, forma parte de la buena noticia del reino de Dios que tenemos que proclamar y vivir personal y colectivamente. ¿Cuáles son estos asuntos teológicos y políticos pendientes?

1.      La comunidad evangélica tiene que tomar notar de que este proceso electoral ha puesto en evidencia que al interior de ella existen dos sectores claramente diferenciados en cuanto a su pensamiento político y a su práctica ciudadana.

Para un sector de la comunidad evangélica, la participación política se trata simplemente de tener presencia en los espacios de poder y capturarlos con el objetivo de defender sus intereses religiosos particulares. Este sector no tiene en cuenta que la política es una opción personal en la cual no se tiene que utilizar a la comunidad religiosa con fines  políticos partidarios, y olvida que la política tiene que ver con el buen gobierno, con compartir el poder y con educación para incursionar en el espacio público.

Para otro sector de la comunidad evangélica, la participación política y la incidencia pública, más allá de los intereses religiosos particulares, se relacionan con una afirmación de su ciudadanía. Intervienen en los asuntos públicos porque consideran que allí se construye ciudadanía y porque entienden  que se trata de un espacio en el que se incide, se negocia y se formula agenda para el bien común. Consideran que se tiene que estar presente en los espacios de poder porque son los lugares en los que se debate, analiza y articulan propuestas para la defensa y la consolidación de la democracia.

2.      Los pastores, líderes y miembros de las iglesias evangélicas necesitan comprender que la política partidaria es una opción personal que no tiene que comprometer para nada a las congregaciones, denominaciones e instituciones representativas, con una determinada orientación política partidaria. Cada uno de nosotros, no las congregaciones ni las instituciones, es responsable de la opción política partidaria que toma en las coyunturas electorales. Un asunto completamente distinto es que las denominaciones y las instituciones representativas se pronuncien sobre los asuntos de la agenda pública en los que se tiene que expresar el punto de vista de la comunidad evangélica, como por ejemplo, la vulneración de los derechos humanos fundamentales, la reconciliación nacional, la crisis de valores o la situación de indefensión de los niños por nacer o de los niños nacidos.

Cada ciudadano evangélico tiene el legítimo derecho de expresar públicamente su punto de vista político y su preferencia electoral, sin que nadie le  discrimine o lo considere menos creyente que otro. Ser de derecha, de centro o de izquierda, no es ningún pecado ni una traición a la identidad evangélica. Son expresiones políticas con las cuales los ciudadanos, evangélicos y no evangélicos, pueden simpatizar o adherirse, sin que esto signifique una negación de su condición de discípulo de Jesucristo. Nunca debemos olvidar que cualquiera sea nuestra posición política o nuestra opción electoral, ninguno de nosotros tiene el monopolio de la verdad o puede pretender que su opción política partidaria es la única expresión cristiana valida y la única que se aproxima a los principios del reino de Dios. Todas las expresiones políticas son factura humana y, por lo tanto, tienen las limitaciones propias de las construcciones humanas y no son en ningún sentido absolutas.


Villa María del Triunfo, 6 de junio del 2011

Darío A. López Rodríguez PhD
 DNI 08967286



(Si usted desea circular este documento entre sus contactos, le ruego que indique que quien lo escribe lo hace a título personal, como ciudadano que ejerce su derecho a opinar, y que para nada compromete a la denominación evangélica a la que pertenece y a la institución representativa de la comunidad evangélica que actualmente preside. Muchas gracias por su comprensión).

domingo, 29 de mayo de 2011

Cristianismo, homosexualidad y homofobia

Gustavo Vidal Manzanares



Esto es ridículo porque las condenas de la homosexualidad en la Biblia son escasas, difusas y fragmentarias. Algo que no ocurre con pecados condenados insistentemente como la soberbia, la codicia, el robo o el odio.
Y la homofobia es, esencialmente, una manifestación de odio.
De hecho, es incuestionable concluir que ser cristiano y homófobo son magnitudes totalmente incompatibles.
Por consiguiente, resulta un insulto apelar a la Palabra de Dios para racionalizar un odio que, además, en el caso de los homófobos, nace de conflictos internos.

jueves, 19 de mayo de 2011

La Convocatoria por la Paz da comienzo con firmes llamamientos de las voces mundiales

La Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz (CEIP) se inauguró formalmente el miércoles en Kingston, Jamaica, con una ceremonia en que teólogos, líderes religiosos y el Primer Ministro de Jamaica dieron la bienvenida a unos mil participantes de más de un centenar de países.


El orador principal canónigo Dr. Paul Oestreicher, un activista por la paz reconocido a nivel mundial, pidió a las iglesias de todas las tradiciones espirituales que fortalezcan su posición con respecto a la paz al tiempo que reconocen las declaraciones de guerra en nombre de Dios de su propia historia.
“Bajo la señal de la cruz, las naciones cristianas conquistaron otras naciones”, dijo. “Masacraron a los hijos del islam en las Cruzadas. No se nos ha olvidado. Al igual que nuestros hermanos y hermanas musulmanes, consideramos que quienes murieron en la batalla tienen garantizado un lugar en el cielo”.
Oestreicher admitió que las complejidades políticas ponen obstáculos al camino hacia la paz.
“En la actualidad, una vez que empieza una guerra la mayoría de nuestros prójimos la consideran honorable, probablemente necesaria y a veces noble. El lenguaje utilizado oculta la cruel realidad sangrienta”, afirmó.
El Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), moderó la sesión de apertura de la Convocatoria, que contó con un servicio de oración, saludos y las historias de iglesias que buscan la paz y la reconciliación.
“Creo que Dios nos ha llamado a reunirnos aquí desde distintos lugares del mundo para que aportemos las experiencias de nuestros países”, dijo. “Muchos de ustedes llevan consigo la realidad de la injusticia de la violencia”.
Los habitantes de la región caribeña y de Jamaica dieron la bienvenida a los participantes de la CEIP, muchos de los cuales visitaban el país por primera vez.
El primer ministro jamaiquino Bruce Golding reconoció la historia de violencia de su país y, al mismo tiempo, el ingenio y la capacidad de recuperación nacional al hacer frente a la situación durante décadas.
“Sinceramente creo que todos fuimos creados por el mismo Dios”, dijo. “El problema reside en cómo podemos transformar nuestro debate en un conjunto de valores compartidos que cuenten con la aceptación y el respaldo de todos”.
Los teólogos comenzaron planteando las preguntas con las que los participantes de la CEIP lidiarán durante la próxima semana. El metropolitano Hilarion de Volokolamsk, presidente del departamento de relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, habló de los cristianos y otras personas de todo el mundo que se ven expuestos diariamente a la humillación y las amenazas.
“La principal cuestión que debemos responder es qué podemos hacer juntos como cristianos ante el aumento de la violencia, la agresividad, la explotación y el terror”, dijo.
La CEIP tiene lugar cuando concluye el Decenio para Superar la Violencia, una iniciativa del CMI que se esforzó por consolidar los esfuerzos y redes existentes para prevenir y superar la violencia, y por estimular la aparición de nuevos empeños.
La Rev. Dra. Margot Kaessmann, teóloga luterana y pastora de la Iglesia Evangélica de Alemania, dijo que los participantes de la CEIP forman parte de un camino largo y complicado que comienza esta semana.
“Nuestras economías sacan provecho de la violencia y la guerra que nosotros lamentamos”, dijo. “La religión desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la paz y la superación de la violencia. Es hora de que se niegue a ser utilizada para avivar la guerra y el odio”.
Antes del plenario de apertura, se celebró un culto y un servicio de oración en los que abundaron los cánticos y las oraciones por la paz. Los acontecimientos de la tarde concluyeron con una oración del arzobispo jamaicano Donald Reece de la Iglesia Católica Romana.
Ambos acontecimientos fueron transmitidos en directo a todo el mundo por medio de un vídeo reproducido en tiempo real por Internet (streaming) disponible a través del sitio web de la CEIPwww.superarlaviolencia.org. Los plenarios de la mañana del resto de la CEIP serán transmitidos en directo de la misma forma de las 10:30 a las 12:30 hora local (GMT -5 horas).
Se pueden solicitar gratuitamente fotografías de alta resolución del acontecimiento a través de:photos.oikoumene.org.



El Consejo Mundial de Iglesias promueve la unidad cristiana en la fe, el testimonio y el servicio en pro de un mundo justo y pacífico. Comunidad de iglesias fundada en 1948, el CMI reúne hoy 349 iglesias protestantes, ortodoxas, anglicanas y otras que representan a más de 560 millones de cristianos, y trabaja en cooperación con la Iglesia Católica Romana. Su secretario general es el pastor Dr. Olav Fykse Tveit, de la Iglesia (Luterana) de Noruega. Sede: Ginebra, Suiza.

martes, 26 de abril de 2011

La misión cultural de la Iglesia en el mundo postmoderno

Alfonso Ropero, España


** Evangelio y cultura hoy


El Evangelio tiene que llegar a la cultura para renovar al hombre, tanto al que está dentro como al que está afuera. El Evangelio ofrece una nueva mirada que el mundo necesita. La decadencia de las ideologías y de las utopías ha llevado al ser humano a buscar su nueva identidad. La crisis actual ha añadido una nueva y grave inquietud, que no afecta sólo a la economía sino a la moral y la confianza en los dirigentes, políticos, académicos, financieros, que han sido hallados culpables de muchas bajezas: codicia, ignorancia, avaricia, egoísmo, engaño, fraude, mentira, corrupción.
¿De dónde vendrá la respuesta?
Del Evangelio que llega al corazón con poder renovado.
Hoy está en juego el destino del hombre. Los cambios rápidos y universales que dominan nuestras sociedades trastocan y desfiguran la identidad cultural de los pueblos y la globalización propone una cultura única bajo la advocación del dios Mamón y su profeta la Banca. Semejante perspectiva exige una reafirmación de las identidades culturales, y un refuerzo de las culturas basado en la dignidad del ser humano, llamado a la comunión con Dios y a la vivencia de una fraternidad universal, basada en la fe, la esperanza y el amor; acogiendo todo lo bueno y todo lo noble que hay en cada cultura, a la vez que fecundando cada cultura con los principios del Evangelio para favorecer un intercambio benéfico y evitar un aislamiento empobrecedor.
El Evangelio no anula ni sustituye a la cultura; al contrario, la purifica de las escorias que le impiden reflejar adecuadamente la identidad y el destino eterno del hombre y del mundo, libera sus recursos más profundos y da valor a cuanto de verdadero, bello y bueno semejante cultura contiene, abriéndola a perspectivas ilimitadas, que no sólo no menoscaban su impulso, sino que lo exaltan e intensifican (Giuseppe Savagnone). El Evangelio siempre potencia lo que toca, pues el poder de Dios. Lo que niega o condena son los aspectos cancerígenos que amenazan la vida del individuo y de la sociedad. El Evangelio, al sanar a la naturaleza humana mediante la fe en Cristo, consolida, unifica y potencia los recursos humanos, en pro del Reino de Dios, que “no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro. 14:17).
Al extender el Evangelio en todos los frentes, estamos contribuyendo a la formación de una nueva humanidad, resultado de hombres nuevos regenerados por el Espíritu de Dios (Jn. 3:3-4), muertos y resucitados con Cristo mediante el bautismo (Ro. 6:4). La persona realmente convertida y correctamente educada en los fundamentos de su fe se preocupa de un modo sincero de la cultura y de las inquietudes de su tiempo, mostrando nuevas sendas de fidelidad y compromiso.
La verdadera predicación del Evangelio enriquece a las culturas, ayudándolas a superar sus deficiencias y humanizándolas, comunicándoles a sus valores legítimos la plenitud de Cristo. La cultura es el mundo creado por el hombre en su estado caído, contingente y menesteroso. El Evangelio da testimonio de un mundo nuevo creado por el poder renovador del Espíritu divino. Pero el Evangelio no es un invasor arrogante de este mundo, que pueda proceder a su antojo arrasando a su paso todo cuanto se le antoja. Para el cristiano, el mundo no es el Canaán que hay que destruir para luego habitar, el mundo al que está llamado a predicar, es su mismo mundo, el mundo creado por Dios, al que envió a su Hijo, no para condenarlo sino para salvarlo (Jn. 3:16).
Necesitamos creyentes que sepan hablar el lenguaje de la cultura, que sepan transmitir la totalidad de la fe de manera comprensible, relevante e inteligente. Personas coherentes en su forma de pensar y de vivir. Sin duda una tarea inmensa, pero rica en perspectivas y posibilidades; por otra parte, no queda otra si que quiere garantizar el futuro de las nuevas generaciones educadas en un ambiente totalmente desacralizado y crecientemente descristianizado.
Es cierto que de nuestras iglesias podemos decir lo que Pablo de los corintios: “ mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne” (1 Cor. 1:26), pero mi experiencia pastoral me dice que, a veces, es suficiente con no poner obstáculos a aquellos que sienten en su interior el espíritu de la filosofía, la pasión por la verdad como vocación de vida. Cierto que ya tenemos la verdad en Cristo, pero ¿cómo hacerla comprensible al que es ajeno a la vida de Dios y a cualquier tipo de transcendencia? ¿Cómo afirmarla en la misma iglesia en medio de los desafíos de le lanza la cultura, y que son ineludibles, pues se propagan en los colegios, en las universidades, en la literatura, en los medios de comunicación masiva?
Hay que avivar los dones que puedan existir en la congregación, alentar y no entorpecer el desarrollo de aquellos que, desde la fe, sienten inclinaciones por la labor intelectual, aquellos a quienes de una forma aguda la fe les lleva a inteligencia. Una fe debidamente ilustrada y una identidad cristiana suficientemente sólida puede ayudar a superar fácilmente las perplejidades y obstáculos racionales que puedan plantearse en un momento dado a creyentes y no creyentes, contribuyendo así a realizar la gran comisión que nos dejó el Señor de llevar el Evangelio a toda criatura.


** Extracto de un artículo más extenso publicado en lupaprotestante.com 


Para leer el artículo completo clic aquí...



miércoles, 26 de enero de 2011

La religión hoy


La religión hoy


Victor Rey
“¿Cuál es la situación religiosa en la sociedad occidental contemporánea?  Se parece curiosamente al cuadro que obtiene el antropólogo al estudiar la religión de los indios norteamericanos.  Han sido convertidos a la religión cristiana pero sus viejas religiones pre-cristianas no han sido desarraigadas en modo alguno.  El cristianismo es un barniz puesto sobre la antigua religión y mezclado con ellos en muchos aspectos.  En nuestra cultura la religión monoteísta y también las filosofías ateas y agnósticas son un delgado barniz colocado sobre religiones que en muchos aspectos son más primitivas que las religiones indias, y siendo una pura idolatría son incompatibles con las enseñanzas esenciales del monoteísmo.  Como una forma colectiva y potente de la idolatría moderna hallamos la adoración del poder, del éxito y la autoridad del mercado...No son ídolos sólo las figuras de piedra y de madera.  Las palabras pueden convertirse en ídolos y las máquinas también; los caudillos, el Estado, el poder y los grupos políticos pueden serlo igualmente.  La ciencia y la opinión del vecino pueden convertirse en ídolos...Hoy no se trata de Baal y Astarté sino de la deificación del estado y del poder en los países autoritarios y de la máquina y del éxito en los países de nuestra cultura.  Es lo que amenaza las riquezas espirituales del hombre.” 
(Eric Fromm, Psicoanálisis y Religión, Ed. Paidós, Buenos Aires, 1960; pág. 64.)
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El hombre es un ser religioso.  Su religión ha adoptado infinidad de formas.  Los nombres con que ha bautizado a dioses y diosas son incontables.  Los rituales para tratar de obtener protección o mercedes varían de lo horrible a lo sublime.  Pero desde el momento en que surgió el hombre, independientemente de dónde o cómo viviese, ha profesado un culto y ha manifestado a menudo la creencia de que posee un alma inmortal.
La religión nos orienta a la esencia más profunda del ser humano, la cual tiene su fundamento en la trascendencia.  Su propia identidad, el sentido último de su existencia y de la del mundo, sólo le es dado alcanzarlos partiendo de la comprensión de la idea de Dios y penetrando libremente en la relación con El.  El significado de la religión no está ligado a ningún período histórico, vale para todas las épocas: allí donde el hombre y la mujer reprime o niega su relación religiosa, la interrogación acerca del sentido de la vida humana y sobre el de su historia no puede encontrar una respuesta satisfactoria.  Por tanto, la existencia humana deviene un “ser para la muerte”, fórmula de la desesperanza en última instancia.  ¿Dónde reside, pues, la respuesta al sufrimiento de la humanidad?, ¿Qué hay de lo que se extingue en la inutilidad?  A la vista de estas preguntas, que sin el auxilio de la religión no pueden ser contestadas, la vida se revela, en última instancia, como algo absurdo.  A esto se añade que ningún valor ético sin un último ligamento religioso puede brindarse como incondicionalmente obligatorio.  Ninguna responsabilidad absoluta, ningún compromiso incondicional puede establecerse sin la religión.  Como consecuencia de la exclusión de la religión aparece como amenaza inminente el nihilismo.  Puesto que el hombre y la mujer no le es dado soportar tal consecuencia, en vez de Dios se proponen sucedáneos como las ideologías, que aparecen con aquella misma pretensión de absoluto de la religión abolida, si bien no contribuyen al desarrollo del hombre y la mujer., sino que, al contrario, lo ahogan.  El Estado, la Sociedad, la Raza, la Clase, así como  la necesidad de producir y el afán desmesurado de consumo, se subliman como valores casi religiosos que dan cuenta de todo a cuanto aspira el hombre y la mujer.  Otras ideologías, que remarcan el positivismo, pretender suprimir todo sucedáneo religioso.  Eliminan las preguntas y fundamentos últimos de la existencia humana o tratan de presentarlos como algo carente de sentido.  Sin embargo, existe la tendencia a reducir al hombre y la mujer al nivel de un “ingenioso mamífero”, de una mínima felicidad” de la pérdida de la trascendencia.  Estas alusiones o insinuaciones pueden ser suficientes para detectar las consecuencias de la pérdida o de la eliminación de la dimensión religiosa o dicho positivamente, de la significación de la religión para el hombre y la mujer.
¿A qué rinde culto el hombre y la mujer de hoy? Y ¿cómo lo hace?  Desde luego, todas las religiones de hoy tienen sus raíces en el pasado.  Hay pruebas de ello por todas partes.
Aunque hay gran cantidad de religiones en nuestro mundo actual, las más influyentes por mucho, en razón del número de sus seguidores son:  el cristianismo, el islamismo, el hinduismo, el budismo, el confucianismo y el taoísmo.  Hay entre algunas de ellas muchas semejanzas; pero son muchas asimismo las diferencias; y tanto unas como otras, en ciertos casos, son de carácter fundamental.
Empero, estas religiones han dado evidentemente respuestas a algunas de las grandes preguntas que se hace toda mente humana respecto al misterio de la vida.  Todas ellas ayudan al ser humano a soportar sus penas.  Todas dicen al hombre y la mujer cómo vivir y le dan confianza ante la muerte.  Todas merecen nuestro estudio y nuestra respetuosa comprensión.
Hay en cada uno de nosotros cierta tendencia a burlarse de las extrañas peculiaridades de la religión y del culto de otras personas.  Palabras tales como “pagano”, “idolatra” y “supersticioso” se emplean a menudo como insultos.  Las lanzamos a los demás, pero pocas veces la aplicamos a nosotros mismos.
Sin embargo, toda persona debe merecer respeto en el momento de inclinarse ante su dios.  Quizá creamos que su concepto de lo divino carece de elementos valiosos, aun esenciales.  Sus formas de rendir culto tal vez parezcan extraña, aun ofensivas a veces.  Pero en el momento de orar, todo hombre y toda mujer muestran lo mejor de sí.  Si somos tan inteligentes como nos creemos, es entonces cuando debemos tratar de comprenderles.
Todas las grandes religiones tienen enseñanzas nobles y metas morales elevadas.  Sin embargo, en cada religión, estas normas elevadas con frecuencia se eliminan de lo que esa religión parece ser en la práctica y en el modo real de pensar de la mayoría de sus adeptos.  Por ejemplo, ¿siguen realmente la mayoría de los cristianos las enseñanzas de Jesús?
A través de los siglos muchos hombres han dado su vida por el derecho de creer.  Pero otros hombres, igualmente sinceros, han muerto por el derecho de no creer.  Debemos reconocer a estos últimos una especie de fervor religioso, pues el ateísmo es también una religión en el sentido de que se basa en la creencia antes bien que en la prueba científica.   En el mundo occidental, el ateísmo, o sea la tesis de los que niegan la existencia de uno y de todos los dioses, fue más popular en el siglo XIX de lo que ahora.  Ha cedido ante el agnosticismo.  Puesto que el ateísmo y el agnosticismo puros no hacen nada para resolver los enigmas esenciales de la vida, algunos de ellos se han pasado al humanismo.
A menudo se sugiere que las religiones principales deben reconocer su unidad básica de objetivos y olvidar sus diferencias.  Se trataría de agruparse y fusionarse en las creencias en que pueden coincidir.  Este llamamiento a la unión de las religiones proviene con más frecuencia del Oriente, donde algunos de sus grandes reformadores religiosos declaran que todas las religiones son simplemente sendas distintas hacia la misma meta.
Sin duda, cada una de las grandes religiones puede estudiar y apreciar los valores espirituales de las demás.  Pero borrar todas sus diferencias dentro de una unidad completa, significaría para cada una la traición a sus principios religiosos.  El que pide esta unión siempre sugiere -  aunque tal vez sin darse cuenta - que cada una de las otras se agrupe alrededor del fondo esencial de su propia religión.
Los hombres y mujeres no difieren mucho entre si respecto a sus metas religiosas, no importa dónde o cuando viven.  Todos buscan el favor de sus dioses.  Anhelan la protección religiosa contra los peligros de la vida.  Desean la comunidad espiritual con sus prójimos.  Imploran valor a la hora de la lucha, consuelo a la hora del pesar, dirección en sus problemas diarios.  Quieren liberarse de los remordimientos de conciencia.  Y la mayoría – aunque no todos – esperan alguna clase de inmortalidad.  La forma en que los seguidores de las distintas religiones persiguen estos fines comunes varía infinitamente, aunque en todas las grandes religiones ha habido místicos que se han elevado arriba del nivel en que la mayoría de nosotros vive, hasta llegar a tener un concepto muy similar de la divinidad.
La religión está pasando por un momento de resurgimientos a nivel mundial.  La vida de la gente cambia rápidamente en todas partes y aún nos esperan cambios mayores.  Conforme el hombre y la mujer desarrollan más poder sobre el mundo que le rodea, debe salvársele de la más destructiva de todas las idolatrías: el culto a sí mismo o egolatría.  Cada una de las grandes religiones trata de salvar al hombre de seguir el camino de la egolatría a la ciudad de la Destrucción.  Todas lograrán ese fin hasta el grado de que, en las propias palabras del profeta Miqueas inspiren al hombre y a la mujer de hoy a “practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu (su) Dios”.
De otra manera lo advierte el historiador inglés Arnold Toynbee: “La religión es notoriamente una de las facultades esenciales de la naturaleza humana.  No hay ningún ser humano individualmente, ni ninguna comunidad humana, sin una religión de alguna clase; y cuando el hombre padece hambre de religión, las desesperadas estrecheces espirituales a que se le reduce al privarlo de esta necesidad vital puede incitarle a extraer partículas de consolación religiosa de las más poco prometedoras vetas”.

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Sobre el autor: Víctor Rey es pastor Bautista, profesor de Filosofía, comunicador social, Miembro fundador  de Comunidad CREE-Chile, Presidente de la Fraternidad Teológica Latinoamericana y Coordinador de Compromiso Cristiano de World Vision Chile.